Con renovadas críticas a la Casa Rosada, la oposición cuestiona un posible retorno al bipartidismo

De Narváez, Solanas y Katz alertaron sobre el "daño" que la reforma política provocaría a la "pluralidad" por las trabas a los partidos pequeños; en diálogo con lanacion.com, apuntaron contra el "plan reeleccionista" de Kirchner
Aunque el proyecto se presentará oficialmente recién pasado mañana, la oposición ya está en pie de guerra por la reforma política que impulsa el Gobierno y que quiere aprobar antes del recambio legislativo del 10 de diciembre.

Las críticas apuntan a las supuestas intenciones con las que la Casa Rosada promueve el proyecto que prevé fijar un sistema de internas abiertas, simultáneas y obligatorias para cargos nacionales.

Entre esas motivaciones sobresale la de allanar el camino de Néstor Kirchner hacia la elección presidencial de 2011 y, al mismo tiempo, complicarle el panorama a sus eventuales adversarios.

"La súbita vocación republicana del kirchnerismo tiene una sola explicación, que es la derrota del 28 de junio. El sistema que intentan cambiar es el mismo que dejaron intacto en 2005 y 2007 cuando ganaron las elecciones", planteó Francisco De Naváez en diálogo con lanacion.com.

El líder de Unión Pro cuestionó la posibilidad de volver al bipartidismo, una consecuencia que derivaría de puntos de la reforma como el que prevé sacar de carrera a las fuerzas que no alcancen una participación del 3% de los votantes del padrón en las elecciones internas.

¿Cambio forzado? "Es evidente la intención oficial de forzar esa condición", planteó De Narváez respecto de un eventual retorno a un sistema político basado en la alternancia entre el PJ y la UCR. Sin embargo, añadió: "Lo que ocurre es que lo que intentan forzar es tan ajeno a la voluntad de la gente...Los votantes ya demostraron que rechazan de plano este tipo de cosas".

En esa línea, completó: "No creo que esta reforma a medias le sirva al Gobierno para lo que cree que le puede servir. Perdieron adhesión y no hay reforma política que se las haga recuperar".

Por otro lado, no dudó de que uno de los "damnificados" por los cambios que impulsa la Casa Rosada es él mismo. "Lo que queda claro es la intención del Gobierno de complicar a algunos partidos y a sus dirigentes de cara a 2011, yo por ejemplo", concluyó.

A medida. Pino Solanas fue lapidario. Tras aclarar que sólo habla "por trascendidos", porque el contenido del proyecto oficial no ingresó en el Congreso aún, lanzó: "Estamos ante una reforma a la medida del bipartidismo, que impide el nucleamiento y formación de la tercera fuerza que se está gestando en la Argentina para reemplazar a las dos estructuras partidocráticas que, a través de la alternancia y desde el Pacto de Olivos, son responsables del fracaso, la crisis y la mediocridad gubernamental argentina".

También Solanas, en declaraciones a este medio, se ubicó en el lugar de "damnificado directo". "Lo que viene es una ley autoritaria que busca acabar con la pluralidad y con toda nueva fuerza. Está bien pensada contra espacios como el nuestro, que viene creciendo", apuntó en alusión a Proyecto Sur, el partido por el que fue electo diputado nacional y que obtuvo 24 por ciento de los votos en la ciudad.

Hoja de ruta. Desde el cobismo, el diputado Daniel Katz advirtió que, de prosperar, la reforma "impactará de lleno" en la vida interna de la UCR y "sesgará las posibilidades de algunos".

El legislador se resistió a señalar al vicepresidente como una "víctima" del sistema que imagina el Gobierno, pero admitió: "No somos ingenuos. Sabemos que estamos ante la hoja de ruta para el intento reeleccionista de Néstor Kirchner que lo que propone es un escenario de desgaste de candidatos como Cobos y el bloqueo de candidatos dentro del PJ".

Katz planteó sus reparos respecto de que el avance de la reforma desemboque necesariamente en un retorno al bipartidismo. "El bipartidismo funciona si la gente compra mayoritariamente la propuesta de los partidos mayoritarios, no porque se lo imponga por ley", advirtió a lanacion.com.

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