El rendimiento del trigo fue bueno, pero insuficiente para productores

El factor climático fue clave según el ingeniero agrónomo José Bariffi, quien afirmó que en la zona se obtuvo un promedio de 4.000 kilos. Para la próxima campaña, la soja sigue ganando terreno, aunque también se destaca un incremento de la superficie destinada al maíz.
Aunque desde el punto de vista técnico, y teniendo en cuenta las perspectivas previas a la siembra, la última cosecha del trigo fue buena en la zona sudeste de Buenos Aires, los resultados no fueron lo suficientemente positivos como para "cambiarle la cara" a los productores agropecuarios.

Tal fue la evaluación que realizó el investigador del INTA José Bariffi, al ser consultado por LA CAPITAL sobre el resultado de la última cosecha de trigo en la zona y las perspectivas para el próximo ciclo.

Según Bariffi, la cosecha no fue mala. El promedio fue de 4.000 kilos, con lotes que llegaron a superar los 5.000.

"Fueron rindes bastante buenos teniendo en cuenta el contexto, pero no suficientes para cambiarle la cara al productor", resumió.

En cuanto al futuro inmediato, Bariffi confirmó la tendencia hacia la sojización de la zona aunque destacó, como elemento distintivo, una mayor presencia de maíz en detrimento del girasol.

El factor climático

Al hacer un balance de la última cosecha, Bariffi recordó que estuvieron marcadas por el factor climático y algunos fenómenos "inusuales".

Al respecto recordó que el otoño fue seco, lo que impidió que el perfil se cargara de agua y tuviera reservas para las épocas de mayor estrés hídrico. "Se dependió mucho de las lluvias de la primavera, que fueron escasas" recordó y añadió que el panorama tampoco fue homogéneo. "Se dieron muchas lluvias aleatorias -recordó-. Por ahí llovía en un radio de 40 kilómetros pero en otros sectores no caía una gota".

Por otra parte destacó que el año anterior se produjo un "fenómeno inusual": las lluvias fueron decrecientes desde el centro hacia la costa y no a la inversa, como sucede habitualmente. "Esto produjo que lloviera más en Olavarría, Azul y Tandil que en Balcarce, Alvarado o Pueyrredon" describió para luego recalcar que "obviamente los rendimientos fueron mejores donde llovió más".

Otro aspecto que a su criterio fue determinante, fueron las temperaturas extremadamente oscilantes, que disminuyeron la cantidad de granos por metro cuadrado.

Bariffi también relacionó con el aspecto climático la poca incidencia en el resultado final de las inversiones realizadas en insumos. "La gente fue muy conservadora en función de cómo venía el panorama, principalmente por la falta de agua" reconoció, pero consideró que "salvando casos muy puntuales, lo que se aplicó fue suficiente".

Futuro inmediato

En lo que hace a las próximas campañas, Bariffi fue optimista. "Está lloviendo bastante y, por ende, los cultivos de verano se ven bien", afirmó.

En cuanto a la actitud asumida por los productores, afirmó que "no se quedaron sin sembrar" aunque consideró que hubo un cambio en los cultivos elegidos. "Se ve mucho maíz, que venía decreciendo en los últimos años -por razones muy parecidas a las del trigo- y se constata un decrecimiento del girasol" describió.

En cuanto a la soja, reconoció que sigue ganando terreno.

"Es el cultivo con mejores posibilidades, dado que conserva un buen precio y tiene un bajo costo en insumos" dijo. Asimismo consideró que el avance de la siembra directa "contribuye a mejorar las condiciones de fertilidad de los lotes".

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