La remodelación del acceso de la ruta 34 vuelve a sufrir demoras

Los trabajos sobre el acceso de la ruta nacional avanzan a un ritmo muy lento. La obra iba a estar concluida en dos meses.
Entre idas y vueltas, las obras de acceso a Rosario por la ruta 34 van a cumplir cinco años en veremos. En 2005 arrancó la remodelación de la traza, pero imprevistamente la empresa cordobesa adjudicataria levantó el obrador y la dejó paralizada. Los trabajos se licitaron nuevamente el año pasado, volvieron a ponerse en marcha en agosto y, de acuerdo a los plazos, deberían estar terminados a fines de marzo. Pero hasta el momento, según un relevamiento hecho por el municipio la semana pasada, apenas se concretó el 25 por ciento del proyecto.

   El gran flujo vehicular de tránsito pesado —esa vía conecta con el oeste provincial y el noroeste nacional— tiene a maltraer a quienes viven en barrios populosos como Cristalería, Nuevo Alberdi y Municipal. Cansados de ver accidentes y convivir con un riesgo vial permanente para los peatones, los vecinos reclaman que la refacción de esta traza se termine "de una vez por todas".

   La obra fue proyectada por el municipio y está financiada por el gobierno nacional, a través de la Dirección de Vialidad, encargada de monitorear las tareas.

   Se trata de una doble traza de hormigón de 1.500 metros con cantero central, paralela a Joaquín Granel, entre Bouchard y Grandoli, con rotondas, señalización horizontal y vertical, iluminación y paso a nivel de las vías del ferrocarril.

   Es puntualmente la extensión urbana de la ciudad por la ruta 34, que además conecta a barrios que han alcanzado un notable crecimiento en los últimos años _como Nuevo Alberdi o Cristalería_ y a las vecinas localidades de Ibarlucea y Luis Palacios.

Contratiempos. Los trabajos se adjudicaron en 2005 a la empresa Itercom SRL que, con apenas 150 metros de pavimento construido, de un día para el otro levantó el obrador y se retiró, declarándose insolvente.

   La obra se volvió a licitar cuatro años más tarde, y en agosto de 2009 se la adjudicó a Edeca SA, con un cronograma de ejecución estimado en 7 meses.

   Tanto es así que, el 28 de noviembre pasado, en una recorrida por el sector las autoridades municipales aseguraban que el proyecto iba a estar concluido en siete meses. Es decir, a fin de marzo próximo.

   Sin embargo, el último monitoreo de los trabajos realizado por la Secretaría de Obras Públicas del municipio arrojó que apenas se concretó un 25 por ciento de lo proyectado.

   Y, según indicaron desde esa repartición, la contratista pidió en dos oportunidades una prórroga para terminar su tarea, con lo cual la nueva fecha límite para completar la obra sería recién en noviembre de este año.

Es hora. "La verdad es que esta refacción debería estar terminada hace rato. Mientras tanto el riesgo de accidentes es constante porque la señalización es muy escasa. Esta es una barriada importante que creció mucho hacia Nuevo Alberdi, vendría bien que la obra se concluyera de una vez por todas para jerarquizar la zona y brindar más seguridad a quienes transitan y a quienes vivimos por aquí", comenta un vecino de Cristalería, cansado de ver el ritmo lento de las obras.

   Por estos días, son pocos los operarios que trabajan en el lugar y las tareas registran pequeños avances.

   Hasta el momento los trabajos se extienden unos 200 metros desde avenida de Circunvalación, y se aprecia algún progreso en la intersección de Granel y Grandoli, la pronunciada y peligrosa curva donde el 28 de enero de 2008 volcó un micro y murieron 4 pasajeros (ver aparte).

   "Acá pasa mucha gente, camiones, colectivos y particulares que se hicieron su casita en Ibarlucea o Nuevo Alberdi. Cruzar la calle es un peligro", dice otro vecino, que además sueña con tener un sector comercial "más jerarquizado" cuando se finalicen las obras.

   Es que la remodelación de la ruta tiene su historia y no son pocos los que temen otra vez quedar entre escombros y montículos de tierra.

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