Los remises Chaco-Corrientes circulan sin permiso y serían ilegales.

Los municipios de ambas ciudades deberían controlar pero no lo hacen. Los viajes se hacen por rutas nacionales, pero sin permiso de la CNRT. Hay numerosas quejas por el estado de los coches y de conductores que manejarían alcoholizados.
Las quejas y críticas al servicio que prestan las empresas de remises que hacen el recorrido Chaco-Corrientes, son muchas y no son nuevas. Pero en los últimos días volvieron a quedar en la mira ante las denuncias realizadas por la Asociación de Usuarios y Consumidores de Corrientes, de que algunos remiseros manejarían alcoholizados y que las empresas serían ilegales, por no tener permisos.

Según explicó a este medio el presidente de la asociación correntina, Nelson Veas Oyarso, el servicio fue creado hace unos diez años por un convenio de reciprocidad entre los municipios de las ciudades de Resistencia y Corrientes, pero carecen de permisos para circular por las rutas nacionales.

Explicó que los municipios no tienen jurisdicción sobre estos caminos que son controlados por la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT), donde ya realizaron la denuncia correspondiente y el pedido de control.

Es así que es inminente la llegada de inspectores del organismo nacional para realizar los controles, en el que también caerán los servicios de colectivos y minibuses. «Alguien tiene que legislar», aseguró en tono de reclamo.

Quejas

Según explicó Veas Oyarso, si hay que hacer cumplir la ley y las reglamentaciones del convenio firmado por los municipios, «no queda ni un solo auto».

Detalló además que entre los incumplimientos, que aumentan la ilegalidad, está la falta de oficinas y locales donde los pasajeros puedan esperar, y que los vehículos no superen los tres años de antigüedad.

También señaló que es común ver que una vez que terminan el recorrido interprovincial realicen viajes dentro de las ciudades, «lo que también está fuera de la ley».

Además comentó que constantemente reciben quejas de los pasajeros por la alta velocidad con la que circulan los remises, el mal estado de los coches y la mala atención de los conductores.

En ese sentido aseguró que son los municipios quienes tienen que controlar, ya que el convenio los firmaron ellos, pero no lo hacen.

El año pasado desde la Municipalidad de Resistencia se habían comprometido a controlar el estado de los coches que hacen este servicio. Pero nada pasó y el mal estado sigue siendo una constante.

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