Remiseros amagan con una suba, pero necesitan el aval municipal.

Acusan una caída en la demanda del servicio y además justifican el ajuste tarifario en el incremento de precios del combustible. Llevarían la mínima a 3 pesos. La Municipalidad tiene que aprobar la suba.
Actualmente la mínima autorizada es de 2,90 pesos, pero muchos empresarios y también choferes la bajaron a 2,50 pesos. Aseguran que de esa manera evitan perder más clientes.

La Asociación de Remises de Corrientes confirmo que existen serias intenciones de elevar la tarifa mínima del servicio a 3 pesos a partir del mes próximo. Pero, de acuerdo a la normativa vigente solo podrán hacerlo si así lo dispone la Subsecretaría de Transporte de la Municipalidad. No obstante algunos empresarios del rubro adelantaron que no modificarán los valores actuales por temor a que se genere una nueva merma de la demanda.

La ordenanza municipal que regula el precio del primer kilómetro de los viajes en remís establece, entre otras cosas, que los empresarios pueden modificar la tarifa cada tres meses solo en caso de que se registren aumentos de combustible, pero siempre y cuando lo acepte la Subsecretaría de Transporte.

“Desde hace casi cinco meses la tarifa mínima es de 2.90 pesos”, dijo a El Litoral el presidente de la Asociación de Remiseros Juan Castillo. El empresario resaltó además que en las últimas horas se registró un incremento en el valor del combustible en tanto apuntó que hay temor a que continúe este ascenso.

El empresario justificó así las intenciones del sector de aplicar una nueva tarifa mínima. “La semana que viene nos vamos a reunir para terminar de definir esto”, confirmó en tanto agregó que ya inicio conversaciones informales con el titular del área de Transporte municipal Daniel Umbert. Reconoció también que nunca la modificación tarifaria es automática. Según pudo saberse, la reunión sería el siete de abril, oportunidad en la que participarán los choferes y empresarios del rubro, que operan en distintas zonas de esta capital.

Vale recordar que desde noviembre del año pasado, partir del segundo kilómetro, el costo es de 1,70 pesos. Esta cifra puede ser modificada unilateralmente por los remiseros ya que no está reglamentada.

“Hoy nuestra mínima es de 2,90 pesos, pero la mayoría de los choferes cobra 2,50 porque no tiene las monedas”, apuntó y además resaltó que esta es una manera también de evitar perder más clientes. “En enero registramos una baja del 30 por ciento en el consumo y ahora estamos experimentando una leve mejora, pero el porcentaje sigue siendo inferior al registrado durante mismo mes del año pasado”, marcó.

Frente a esta situación, Castillo indicó que es posible que algunos empresarios se resistan a aumentar las tarifas. “Seguro que la semana próxima se va a homologar una mínima de 3 pesos”, anticipó, pero al mismo tiempo estimó que muchos trabajadores del volante no la aplicarán todavía para tratar de contener la demanda.

Proyecto

Por otra parte el presidente de la Asociación de Remiseros confirmó que ya está casi concluido el anteproyecto de ordenanza a través del cual pretende restringir el ingreso de nuevas unidades móviles. “Hoy por hoy hay mucha oferta de remises y poca demanda, eso hace que nuestro trabajo no sea rentable”, apuntó en tanto manifestó temor ante la creciente ola de desocupación que afecta al país y a las provincias. Es que, según el remisero, la mayoría de las personas que pierden sus trabajos se vuelcan hacia este rubro.

Por ello desde la Asociación pretenden que la comuna solo permita que ingresen al sistema de remises aquellas personas cuyos automóviles revistan una antigüedad máxima de tres años.

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