El 25% de los remedios que se consumen en el país es de venta libre

En 2001, representaban el 14% del total de venta. Para que un medicamento pase a ser de venta libre basta con reducir la dosis del fármaco. Sin embargo, esto puede servir sólo para calmar los síntomas, denuncian
Según los últimos datos registrados, en 2008, el 26,6% de los medicamentes comercializados en el país fueron de venta libre (OTC), lo cual significa un incremento significativo desde el 2001, cuando el total de OTC fue del 14 por ciento.

Sin embargo, si se quiere ir a cifras concretas (y mucho más impactantes), hay que decir que hace ocho años se vendieron en la Argentina 49.927.061 unidades (blisters, cajas y frascos) de remedios de venta libre, mientras que el año anterior las unidades fueron 133.500.296, por lo que la venta de estas unidades tuvo un aumento del 167% en siete años.

A la hora de explicar el porqué de este incremento, desde la industria farmacéutica señalaron que se debe a que desde hace años se le pide a la ANMAT que sean de venta libre medicamentos que tienen esa categoría en otros países. "Acá veníamos medio atrasados y nos empezamos a poner al día", señalaron desde el sector.

Cómo se pasa de venta bajo receta a venta libre

Marcelo Peretta, presidente del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, explicó que es ANMAT la que autoriza el cambio de categoría, en general por pedido del laboratorio, y que basta con "reducir la dosis del fármaco", algo que favorece a los laboratorios y a los sistemas de cobertura de salud, ya que los primeros pueden publicitar el producto y captar clientes, mientras que los segundos evitan pagar tratamientos.

Ante esto, Jorge Coronel, presidente de la comisión de Medicamentos de la Confederación Médica, dijo que "bajar la dosis de un medicamento para hacerlo de venta libre sirve para reducir sus efectos adversos. Pero lo que sucede es que también se reducen sus efectos terapéuticos. En vez de curar, sólo sirven para calmar los síntomas".

Críticas al sistema

Federico Tobar, consultor internacional en políticas de salud, apuntó que "no es coherente que un mismo producto sea de venta libre y otro no. Lo que esto demuestra es que no hay política sanitaria sino comercial". Ante tal crítica, un caso claro es el de Aspirina Prevent y la Aspirineta, ambos de Bayer, que comparten principio activo y dosis. Sin embargo, sólo el segundo es de venta libre, publicó el diario Clarín

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