El relato de pescadores fue de mucha utilidad

Los pescadores y pobladores de la zona relataron que en esa zona del río desde hace muchos años se encontraron con restos de mamposterías y grandes bloques de cementos que aparecían cuando el río bajaba su caudal.
Ellos no encontraron una explicación hasta que el avance de los desmontes cercanos al lugar dejaron al descubierto hondonadas que sólo pudieron ser hechas por la mano del hombre.

Estas recorrían varios kilómetros, en dirección a las antiguas ruinas, lo que dejó en claro que se trataba de un antiguo sistema de riego que debió haber funcionado a principios de 1900 y que luego de abandonado la naturaleza se ocupó de ocultar.

La curiosidad de un joven estudiante del colegio secundario Monseñor Weissmann, Ignacio Villarreal, lo llevó a encarar una expedición a la zona con el fin de documentar en fotografías estos relatos. Acompañado de un fotógrafo de Nuevo Diario, en el relato de su expedición Ignacio dice: "Tuvimos que caminar mucho para llegar al lugar que los vecinos indicaron". "Una tormenta amenazaba, pero seguimos adelante. De pronto apareció ante mi, en las márgenes del río, una imagen como la que se ve en las películas, un río silencioso, una selva imponente y las ruinas del dique". agregó Ignacio. Por último expresó: "A medida que caminábamos nos encontramos con más ruinas tapadas por monte y nos dimos cuenta de la dimensión que debió tener el antiguo dique".

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