YPF relanza su plan para extraer petróleo en Llancanelo

Es el segundo intento de la petrolera luego de que la Corte se lo impidiera en 2005. Hay 30 días de plazo para plantear objeciones.
Tras acumular una serie de dictámenes sectoriales en torno a la manifestación de impacto ambiental, a YPF le queda por delante una última prueba de fuego: la audiencia pública fijada para el 26 de febrero en Malargüe. Si logra superarla, y el Gobierno lo habilita, finalmente podrá concretar su postergado proyecto de extraer petróleo en el área de Llancanelo.

Como lo establece el marco legal vigente, la audiencia convocada por la Dirección de Protección Ambiental, a realizarse en el Centro de Congresos y Exposiciones de Malargüe, no es vinculante. Pero seguramente las presentaciones de distintas reparticiones, ONG y público en general marcará el destino de la iniciativa luego de que se frustrara en 2005, sentencia de la Corte Suprema mediante, a raíz de un recurso de amparo interpuesto por Oikos Red Ambiental.

Ricardo Debandi, director de Protección Ambiental confirmó que "se trata de perforaciones direccionales, fuera del área protegida, que permite llegar a las areniscas para la extracción. Con los resultados de la audiencia se resolverá aprobar o no la manifestación de impacto ambiental".

Por lo pronto, sobre el llamado proyecto de Delineación y Piloto de Producción en Frío Llancanelo, que plantea al menos 4 pozos en el área, YPF subraya que no afectará negativamente la reserva natural dentro del área protegida. Eso fue precisamente el motivo de la controversia que disparó su iniciativa anterior, presentada en el año 2000 y finalmente rechazada por la Corte; el fallo derivó finalmente en una ampliación del perímetro circundante.

Entre otras consideraciones, estipulaba, a partir de la cercanía de uno y otro, que "no cabe duda acerca del riesgo cierto de coexistencia de la fauna perteneciente a la reserva natural con el proyecto petrolero autorizado por la resolución impugnada; consecuentemente tampoco cabe duda acerca de la necesidad de la previa delimitación".

Entre los efectos, está la ley 7.824/07 y la disposición de reducir el área de explotación en un 70%. Aún así, la apuesta se renueva.

"La finalidad es investigar la extensión del yacimiento. El bloque se achicó, pero es un proyecto muy importante para la región y queremos que resulte", señaló una fuente de la petrolera, al condicionar la inversión a los resultados. Ahora, YPF prepara a contrarreloj una batería informativa a partir de folletos y presentaciones para difundirlo todo lo posible en los próximos 30 días.

Primeras observaciones

En base a dictámenes del INA (Instituto Nacional del Agua) y el Iadiza sobre la necesidad de información más detallada sobre el manejo hidrológico de la cuenca de Llancanelo, Eduardo Sosa, de Oikos, en pleno análisis, adelantó: "Vamos a seguirlo atentamente. Hay algunas cosas poco claras. Observamos títulos de base faltantes: YPF dice que va a realizar acciones parar preservar el ecosistema del lugar, pero no se advierte hasta aquí un estudio de base cero que determine las condiciones iniciales".

Al referirse a la separación de ambas áreas, y en base a una indicación del Iadiza, según Sosa las "perforaciones aparecen igualmente demasiado cerca del límite legal establecido".

Además, Oikos plantea más claridad acerca de la aplicación de un sistema de monitoreo de calidad de agua. Y, al respecto, la necesidad de datos precisos sobre la hidrogeología, en relación a un tema clave: los acuíferos.

"Siempre se dijo que era una cuenca endorreica, sin embargo se desconoce si hay alguna conexión con la zona del Atuel, que lleve el agua de la laguna al cauce, lo que plantearía una eventual contaminación", completó Sosa.

Desde YPF, por su parte, se apuraron a precisar que "se harán pozos verticales y horizontales para optimizar la extracción de petróleo y minimizar la cantidad de bocas en superficie, pero en ninguno de los casos irán por debajo de la laguna", afirman.

Será importante algún "gesto" de YPF sobre su voluntad de acceder a recomendaciones de la audiencia pública, más allá de que no sea vinculante, consideran los analistas consultados.

Ante esto, la multinacional esgrime dos puntos: que se proyectan pozos fuera del Área Natural Protegida,y el uso de última tecnología, "con equipos insonorizados y reduciendo al mínimo el impacto visual".

Al margen, Sosa cuestiona el nuevo decreto (170/08) que regula evaluación de impacto ambiental. "Hace que se relaje la evaluación, ya que antes era obligatorio tener dictámenes sectoriales para decidir. Y ahora la autoridad de aplicación puede no considerarlos".

Comentá la nota