Relación con el FMI, en zona de testeo

El ministro de Economía se encontrará con un representante del Fondo que viene a un seminario privado. El funcionario sostuvo que la Argentina mantendrá su reclamo sobre la necesidad de reformar el FMI en la próxima cumbre del G-20.
El ministro de Economía, Amado Boudou, recibirá en las próximas horas al director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, en un primer acercamiento-testeo entre el país y el organismo. Eyzaguirre llegará a la Argentina para participar de las jornadas del Council of Americas que se llevarán a cabo mañana. En el Palacio de Hacienda buscan restarle importancia a la presencia del primer enviado del Fondo –la semana próxima será el turno del economista en jefe, Oliver Blanchard– en cuatro años, y el propio Boudou remarcó que el Gobierno no cambiará su política de no aceptar "condicionamientos" del organismo. "Argentina forma parte del FMI", se limitó a mencionar ayer el ministro durante una conferencia de prensa en la que comunicó el lanzamiento de un menú familiar por parte del grupo Carrefour (ver aparte).

El titular de Hacienda indicó que el Gobierno llevará a la próxima cumbre del Grupo de los 20 su postura en relación con el FMI. La Argentina viene reclamando la necesidad de acelerar una reforma del organismo que reconozca mayor participación en su conducción a los países menos desarrollados y que termine con las recetas neoliberales como respuesta frente a cualquier circunstancia. Ayer Boudou le anticipó algo de esto al encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, Thomas Kelly, a quien recibió en Economía durante la tarde. Fuentes oficiales indicaron que en la reunión se conversó sobre el encuentro del G-20 que se hará el mes próximo en aquel país, sobre la negociación con el Club de París y el comercio bilateral.

La relación entre la Argentina y el FMI fue muy tormentosa y la simple mención de alguno todavía genera incomodidad en el otro. Es por eso que el reencuentro tiene que ser medido y cuidado. En Economía insisten en que no hay que sobredimensionar el contacto con Eyzaguirre. Por su parte, el economista Miguel Kiguel, con buena llegada a Washington, hizo su lectura ante este diario sobre la visita del hombre del Fondo. "Que el FMI responda una invitación a venir a la Argentina enviando a un representante, cuando en otro momento se negaba, es cuanto menos una señal."

Boudou había manifestado la semana pasada su intención de acercar posiciones con el Fondo, aunque insistió en que no permitiría que se interfiera en la política económica del país. "Lo que se busca es una intersección para encontrar un camino hacia el entendimiento. El Gobierno pretende conseguir del Fondo un acuerdo como el que firmó México, a través del cual obtuvo financiamiento sin someterse a programas de ajuste, y no como el que aceptaron los países de Europa del Este. La expectativa es sumar los pedidos de la Argentina junto con los de otros gobiernos para cambiar al organismo ‘desde adentro’", explicaron cerca del ministro.

"Argentina forma parte del FMI y va a llevar su posición al G-20", aseguró ayer Boudou, quien insistió en el "nuevo rol" de la Argentina en el mundo.

La reunión con el chileno Eyzaguirre va en esa dirección. "No viene en su rol de negociador sino para empezar a tener un acercamiento. Es un testeo de la relación", opinó Kiguel. Por lo pronto, Boudou ya dijo la semana pasada que no se "aceptará un plan de ajuste de la entidad multilateral". "No vamos a discutir políticas económicas con el Fondo, ya hubo un gobierno que lo hizo; pero nosotros no", agregaron desde Economía. No obstante, en el equipo económico abren una puerta a la posibilidad de volver a aceptar las revisiones anuales del Fondo establecidas en el artículo IV de su estatuto. Pero aclaran que eso no significará aceptar ningún condicionamiento del organismo.

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