La relación Schiaretti-Jure, en estado de congelamiento

La Mesa de los Tres terminó por anular todo contacto. Hay reproches mutuos. El schiarettismo acusa al intendente de acercarse al kirchnerismo y Jure dice que la Provincia no cumple sus compromisos.
Uno es peronista; el otro radical. Pero arrancaron con una buena relación. Es más, el gobernador Juan Schiaretti había asegurado que jamás iba a mezclar la política con la gestión y que trataría a todos los intendentes por igual, fueran o no de su partido. Sin embargo, un año después, y precisamente por razones políticas, la relación entre el mandatario provincial y Juan Jure entró en estado de congelamiento.

El punto de quiebre fue la foto que mostró al intendente de Río Cuarto junto a Daniel Giacomino, de Córdoba, y el ultrakirchnerista Eduardo Accastello, conformando lo que en la Casa de las Tejas se entendió como un armado orquestado desde la Casa Rosada para hacer pie en Córdoba.

A fines de agosto, la Mesa de los Tres se reunió por primera vez y, al salir, los intendentes anunciaron que construirían viviendas con fondos nacionales, sin pasar por el gobierno provincial. Fue un primer llamado de atención para Schiaretti. Entonces, el gobernador dijo que era ilegal ese mecanismo propuesto por la Mesa de los Tres.

El 4 de este mes, los intendentes le dieron una vuelta de tuerca a su alianza y aseguraron que crearán un banco regional entre Río Cuarto, Córdoba y Villa María. El gobierno provincial fue, en ese momento, menos diplomático: habló de un triunvirato kirchnerista.

Días antes, el ministro de Agricultura, Carlos Gutiérrez, había hablado por teléfono con

Jure para ofrecerle una reunión con el gobernador. Hubo reproches mutuos.

"Queremos ayudarte aunque vos no nos cumplís", le dijo Gutiérrez. "Si nos vamos a facturar las faltas de cada uno tengo una lista larguísima", le retrucó el intendente.

Jure y Schiaretti no se han visto en los últimos cuatro meses. "Me ofrecen encontrarme con el gobernador pero no me interesa si es para la foto. Si hay soluciones, con todo gusto me junto pero hasta ahora no hemos tenido respuestas a nuestros pedidos", les dijo el intendente a su gabinete.

En los dos lados coinciden en que la relación se ha enfriado. En el Municipio y en la Provincia dan sus propias razones. Se cruzan reproches mutuos y hablan de incumplimientos políticos y de gestión.

El schiarettismo asegura que el gobernador tendrá encuentros con Jure pero meramente protocolares. "Con la Presidenta también se cruzó en los actos que hizo el gobierno nacional en Córdoba pero eso es puramente institucional", dijeron en la Provincia.

A Jure no le perdonan ser parte de un armado kirchnerista. "El problema es que no se puede tener un pie en cada bote porque, en algún momento, los botes se separan y te caés al agua. Eso es lo que quiere hacer el Turco pero va a tener que definirse. O está a favor de la producción regional y del campo o está con los Kirchner. Nosotros tenemos una política antikirchnerista. A alguno de los dos le está mintiendo", indicó un miembro del gobierno cordobés.

En el Palacio Municipal la lista de reproches es extensa. En el tope, se ubica la reticencia del Banco de Córdoba a desembolsar un crédito de 8 millones de pesos que estaba acordado con el gobierno de Jure pero que, imprevistamente, se trabó. El intendente había tenido que dar una batalla en el Concejo Deliberante y pensaba destinar esos fondos a reducir la fuerte deuda que mantiene con los proveedores y a cambiarla por un pasivo de más largo plazo que le diera más margen de maniobra. Sin embargo, en la última reunión entre funcionarios locales y directivos del Banco de la Provincia, todas las respuestas contenían un no. En resumen, nunca llegaron los fondos y la deuda con los proveedores crece a razón de un millón de pesos por mes.

Además, en la Municipalidad todavía esperan los 4 millones de pesos para obras que anunció Schiaretti. Incluso, en un acto público, el mandatario provincial entregó el primer cheque de 200 mil pesos en concepto de adelanto; sin embargo, nunca llegó un solo peso más.

También hubo razones políticas para el distanciamiento. El Municipio y la Provincia todavía se pasan factura por la fallida elección del defensor del Pueblo. Se habían puesto de acuerdo para que Guillermo de Rivas fuera el ganador pero quedó segundo, detrás de Eduardo Mugnaini. Jure y Schiaretti juntos no lograron convencer a 10 concejales.

La relación está ganada por la frialdad. En el fondo, el distanciamiento se debe a que Jure necesita fondos para gobernar y que Schiaretti no tiene para asistirlo porque apenas si puede con sus propios gastos.

"En la Rural no hay apertura"

Ricardo Osella, ex presidente de Cartez, salió a cuestionar las declaraciones de Julio Echenique, actual titular de la Sociedad Rural de Río Cuarto.

Aseguró que no hay ambiente de apertura en la institución y criticó que Echenique haya manifestado que el campo es evasor.

"Me preocupa particularmente que se acepte que el sector es evasor, cuestión que, en la condición de contador público del presidente nos hace pensar a todos sobre cuál es el nivel de información que maneja o si estas declaraciones surgen de los datos que emite la Afip. Debiera quedar claro que no es el sector el que evade, si no algunos contribuyentes a quienes la Afip puede y debe controlar. Nuestra defensa no alcanza a las acciones ilegítimas; sí reclamamos, como todos los argentinos, un programa de gobierno y en particular queremos que se incluya al campo como una de las partes buenas de nuestra Argentina, queremos producir y generar riqueza, queremos condiciones para que haya inversión, queremos una industria competitiva que no requiera de subsidios, protección y salarios bajos", señaló Osella.

Pero, además, el ex presidente de Cartez, que formó parte de la lista opositora que perdió las elecciones contra Echenique, acusó a la actual conducción de falta de diálogo y apertura.

"En el aspecto interno, hace falta que se generen acciones desde la conducción de la Rural para después poder reclamar que la lista que no ganó acompañe, para atraer y dar lugar a ese acompañamiento. Con todo respeto, es un verdadero desatino pretender unidad, y no hacer nada para lograrlo por quien es el responsable de presidir. En realidad la lista perdidosa no es opositora, no nos oponemos a la conducción de Echenique, que ganó con el voto del 54% de los socios. Pero no podemos acompañar si no hay ambiente de apertura; por el contrario, hubo episodios que obligaron a quien suscribe a dejar de ir a las reuniones", indicó. Además, Osella negó que la CGT y el Centro Empresario no hayan acompañado al campo en el conflicto con el gobierno.

Comentá la nota