La relación entre el posible concesionario de la terminal y los K

Ayer por la mañana el concejal Juan Bautista Leiva insistió en Frente a Cano que TEBA era la firma que en mejores condiciones se encontraría para ganar la licitación para la explotación de la terminal
Esta situación hizo que algunos ediles de la oposición pusieran el grito en el cielo y recordaran que la empresa en cuestión fue seriamente cuestionada por la Auditoría General de la Nación.

Según lo reveló una investigación que el diario Crítica de la Argentina publicó el 17 de mayo del año pasado, el titular de la empresa, Néstor Otero, fue "favorecido" por los Kirchner, ya que fue el privado que más dinero aportó en la campaña presidencial de Cristina Fernández: $150 mil.

Pese a que un informe de la AGN indicaba que debía $50 millones en concepto de canon y que el servicio que brindaba era "deficiente", el gobierno resolvió prorrogarle la concesión de la terminal de Retiro hasta el 2015 y reducirle el monto que debe abonar a un cuarto.

"La gestión k también benefició al empresario con el gerenciamiento de la nueva terminal de pasajeros ferroautomotora de Mar del Plata, una obra varias veces anunciada y aún no concretada", agregó también el matutino porteño.

¿Cuáles son los cuestionamientos de la Auditoría General?

Fechado el 15 de abril de 2008, el informe 48/2008 de la AGN –que lleva la firma de su presidente Leandro Despouy y de los seis auditores generales– pone en la mira la relación contractual entre el Estado nacional y TEBA S.A. para la concesión de la Terminal de Ómnibus de Retiro. Además, el texto señala serias objeciones a las tareas de control que debió realizar la CNRT. El contrato originario se firmó en 1993, durante la presidencia de Carlos Menem, y preveía una vigencia de doce años, período durante el cual la empresa podía explotar la administración del servicio a cambio del pago de un canon que ascendía a 411.725 dólares mensuales. Según detectó la AGN, durante los primeros cuatro años de concesión se produjeron reiterados incumplimientos por parte de la empresa referidos, en especial, al vencimiento de los plazos en la entrega de las obras comprometidas por el concesionario y a los atrasos en el pago del canon mensual a abonarse al Estado. Al momento de la renegociación, en noviembre de 2005, la Secretaría de Transporte fue instruída para proponer modificaciones al contrato de concesión, previa verificación de las irregularidades denunciadas. A fines de 2006, con la firma de Ricardo Jaime, en representación del Estado y de Néstor Otero como titular de TEBA S.A. se extendió la relación contractual hasta septiembre de 2015, pero sin atender los señalamientos del organismo de control.

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