Reiteran el pedido de mejoras en los juegos de la Plaza Santa Marta

Reiteran el pedido de mejoras en los juegos de la Plaza Santa Marta
Los juegos del espacio ubicado en la calle Copihue al 100 están rotos desde hace varios meses, lo que imposibilita que muchos chicos de la zona puedan disfrutar de su tiempo libre allí. En tanto, los residentes de la zona reiteraron su reclamo y exigieron una "pronta solución".

Los bancos rotos, las hamacas no tienen cadenas, los pasamanos no cuentan con una superficie firme y la madera de los toboganes está completamente agujereada. Esos son algunos de los elementos que componen la "plaza fantasma de Santa Marta".

El espacio verde se encuentra ubicado en la calle Copihue al 100 de Lomas, y desde hace meses que sus instalaciones no son mantenidas.

Ante esta situación, los residentes de la zona volvieron a exigir mejoras en la plaza del barrio y solicitaron una "pronta solución" a su reclamo.

"Estamos cansados de pedir que arreglen los juegos del parque. Nadie nos escucha y las autoridades minimizan el problema, pero la realidad es que es una vergüenza que en más de seis meses nadie haya podido reparar la plaza", se quejaron los vecinos, en diálogo con Info Región.

Por otro lado, señalaron que son muchos los chicos que no pueden disfrutar de jugar en el lugar y esperan con ansias que mejoren las atracciones.

"Los nenes no pueden divertirse en la plaza, es una lástima. Mis hijos tranquilamente podrían ir después del colegio, pero lamentablemente tienen que quedarse en casa o hacer otra cosa porque los juegos están todos rotos. En una oportunidad la habían pintado y estaba en condiciones, en esa época todos los vecinos nos juntábamos a tomar mate mientras los chicos jugaban", relató María Fernanda Alonso, vecina de la zona.

Además, los juegos rotos son un claro peligro para los pequeños, ya que se mueven con el mínimo roce.

"Tengo miedo de que mi nena juegue porque no son estables y pueden caerse. Si no mejoran la situación pronto lamentaremos una desgracia y será demasiado tarde para que las autoridades se arrepientan de no habernos escuchado", sentenció Ámbar Maruzza, que vive a pocas cuadras del lugar. Y agregó: "La base del pasamanos está rota y hace que toda la estructura se mueva. Algún chico puede subirse y caerse, es un verdadero peligro".

Además, exigieron la reparación de las luminarias del lugar, ya que aseguraron que por las noches la plaza se convierte en una verdadera "boca de lobo".

"Muchos faroles se quemaron y todavía estamos esperando que los arreglen. Me da miedo quedarme con el negocio hasta tarde, porque tengo temor de que me asalten, ya que por la noche el lugar es muy oscuro e inseguro", concluyó Mario, dueño de un kiosco.

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