El reino de la improvisación

Los vecinos de la zona cercana a la construcción de la nueva terminal de ómnibus se muestran preocupados por una situación que advierten cada vez más negativa debido a la improvisación con que se están realizando las obras.
Los habitantes de la zona han comenzado a notar en los últimos tiempos que un conjunto de acciones previas que deberían haberse desarrollado con anterioridad, no sólo no se realizaron sino que ni siquiera se plantearon. Juan Montangero y su familia son algunas de las personas que exigen medidas para que los problemas no sean insalvables.

Noticias & Protagonistas: ¿Están los vecinos en contra de la construcción de la nueva terminal de ómnibus?

Juan Montangero: Nosotros no estamos en contra de que se edifique la terminal, pero sí nos preocupa la situación de imprevisibilidad que existe, el que no se hayan previsto todas las obras de infraestructura necesarias. Sobre esta problemática tenemos una larga historia en Mar del Plata; yo soy nacido y criado en esta ciudad, y vemos continuamente una serie de problemas que no se han resuelto históricamente. Y ahora se genera un problema nuevo por el emplazamiento de semejante estructura, afectando muchas áreas de servicios, como el desagote pluvial, donde los vecinos podemos ver más de 50 caños que desagotan sobre la calle 9 de Julio. Durante la última tormenta aumentó significativamente el caudal de agua de esta arteria, que se transformó en un río.

N&P: ¿Qué pasó con el agua?

J.M: El torrente de agua corrió hacia la avenida Libertad, porque las vías hacen de talud y le tapan el acceso a Luro; se va a ir inundando toda la zona. El agravante para mi familia es que tenemos una casa con valor histórico, con más de 102 años de construcción pero restaurada a nuevo. Si se inunda el subsuelo que tiene esta casa, se va a derrumbar. Por otro lado y con respecto a otros servicios, ya hay falta de agua, y es difícil medir el impacto ambiental que causará el tránsito de 400 a 500 micros diarios durante la temporada estival. Han devastado la zona. Esta problemática se debería haber previsto.

N&P: ¿Qué estudios ambientales y que obras que no se realizaron harían falta, a su criterio?

J.M: Harían falta más obras de infraestructura. Mi hermano es ingeniero y conoce muy bien la situación porque la investigó, sabe de la falta de desarrollo de infraestructura que traerá problemas graves.

N&P: Usted habla del impacto de las lluvias, ya que hay menos chance de absorción por la menor superficie de terrenos con capacidad de permear el agua. ¿Temen tener problemas también con las cloacas?

J.M: Sí, por supuesto, porque suponemos que las cloacas no deben estar preparadas. La provisión de agua ya se vio afectada durante el proceso de construcción de la terminal. Además, la cantidad gente que va a transitar y la cantidad de basura que van a generar se verá incrementada. Hay que prever la higiene de toda la zona porque a lo largo de la calle 9 de julio mucha gente aprovecha para arrojar basura. Y cuando esté la terminal en funcionamiento, esto será aún más crítico.

N&P: Es evidente que habrá una alteración de alto impacto para todo el barrio, que se podrá apreciar al circular por las calles laterales. Incluso más que frente a la obra, porque sobre 9 de julio hay galpones y depósitos, pero el barrio se desarrolla a los costados de la futura estación.

J.M: Este barrio es el primer asentamiento de la ciudad, desde donde se inició el progreso de la población hacia lo que fue luego la Mar del Plata turística. Son las verdaderas raíces, las familias más antiguas viven en este sector de la ciudad.

N&P: La decisión de llevar allí la terminal la toman un señor nacido en Galicia, que prácticamente no vive en Mar del Plata, otro que no es marplatense y que opera una estación de micros en Capital Federal -el señor Otero, de Lomas de Zamora-, y la apoya el actual intendente de la ciudad, oriundo de Dolores. Digamos que ninguno tiene un sentido de pertenencia y respeto por la ciudad, ni por su historia.

JM: Bueno, y así es que estamos, viendo cómo resolver el problema, porque la zona de 3 de febrero, por la calle Pampa, por Chaco, ya todo es inundable y se agravará cada vez más.

N&P: ¿Temen que se vuelva insoportable el tránsito? Porque allí hay otro problema de infraestructura: las calles tienen badenes muy marcados, que tiene que ver con el escurrimiento del agua. Las unidades de micros de larga distancia van a ir "panzeando"...

JM: Ya hay algunas correcciones hechas…

N&P: ¿Respetando la fuga de agua?

JM: Creo que las hicieron en función de las unidades que tienen que transitar, no contemplando otros aspectos. Todo es de una improvisación asombrosa.

N&P: La comuna se había comprometido a hacer obras para las familias ferroviarias que viven por allí, otro tema en el que no se ha hecho absolutamente nada. Lamentablemente se pierde otra gran oportunidad de hacer un cambio importante de manera seria para los habitantes de la ciudad.

J.M: Los vecinos estamos convencidos de que estas cosas se tienen que escuchar. Las obras hay que hacerlas como corresponde.

Más improvisaciones

Y los problemas se agravan para los vecinos que habitan la avenida Libertad. En un intento desesperado por solucionar el problema que causará el transito de una gran cantidad de micros de larga distancia, todos de gran porte, se estudia la posibilidad de ensanchar la avenida Libertad, con el riesgo de que pierda su natural belleza, sus veredas anchas y sobre todo, la arboleda añeja que la distingue como una de las más lindas de la ciudad.

Ya hay concejales que exigen que, de ser "imprescindible" la eliminación de una de las filas de árboles de la arteria, se deben rescatar y transplantar los más de 300 ejemplares a otros sectores de la ciudad que los necesiten, especialmente las áreas verdes públicas. Pero para los vecinos de Libertad ya no será lo mismo.

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