Reina el malestar en la Legislatura por el anuncio de recorte salarial

La posibilidad de practicar recortes en el sueldo de los empleados contratados de la Cámara de Diputados para encauzar el presupuesto del cuerpo, generó una reacción en cadena. Varios legisladores manifestaron su desacuerdo y denunciaron la existencia de un régimen de contratación discrecional, sin reglamentación.

La Legislatura de Corrientes, que desde el año pasado vive momentos de turbulencia generados básicamente por desencuentros políticos, arrancó ahora este nuevo período con problemas de caja que desnudan situaciones de irregularidad que van desde la discrecionalidad con la que se reparte el dinero de los cupos (fondos que sirven para financiar el trabajo técnico-político), hasta vacíos legales en la contratación de los empleados.

Todo por la sinceridad del diputado nuevista Marco Costa, que fue el primero en reconocer que la administración de la Cámara baja evalúa ajustes y que los empleados serían los sujetos de la variable. Esto porque ambas cuerpos del Parlamento cerraron el 2008 con una deuda cercana a los dos millones de pesos producto de haber calculado su presupuesto con los fondos del Programa de Asistencia Financiera que finalmente no aprobaron.

La noticia llegó a oído de los legisladores que no integran la mesa directiva -que por esa misma razón no estaban enterados de la mala nueva-, y ardió Troya.

Sucede que, distinto a lo que pasó en el Senado, donde por resolución de decidió el recorte del 50 por ciento de los cupos, en Diputados se analiza la posibilidad de recortar por lo más delgado, es decir, por los trabajadores contratados. Forman parte del cupo de los legisladores, pero en este cuerpo, según se supo, los valores para el financiamiento político se rigen más por la cara del cliente que por otro elemento más objetivo.

Así, después de Costa, el resto de los diputados hizo cola para quejarse de la medida que, según adelantó el nuevista, tomaría la presidenta de la Cámara, Josefina Meabe, para poder encajar su presupuesto.

Pero no fueron sólo los opositores. También los alfiles aliados al oficialismo, por caso el diputado Pedro Braillard Poccard, hicieron notar su desacuerdo con la intención y adelantaron, en el mismo acto, la necesidad de reformular el sistema de contrataciones que impera en la Cámara de Diputados y que seguramente se replica en la Cámara de Senadores.

Pero ayer la cosa siguió y fue la diputada justicialista María Inés Fagetti quien salió a disparar con munición gruesa contra Meabe al criticar el sistema de contratación de personal al que calificó de “indigno”. Ergo, solicito una resolución que “blanquee y transparente” esta situación.

Fagetti dialogó con el portal digital sobretablas.com y allí reclamó un sistema “transparente” para la contratación de personal en la Cámara baja. “Se debe dar un blanqueo del sistema de contratación. Debe ser publico y transparente, por que actualmente es perverso e indigno”, denunció la legisladora.

En la Cámara de Diputados no esta reglado el sistema de contratación de personal, los contratos son mensuales y no semestrales como en el Senado. “No cobran aguinaldo, no tienen salario familiar, es un sistema en negro, fomentado por el propio Estado. Es hora que se dignifique el trabajo de la gente que trabaja, por que sino se salpica a todos con el mito de que todo el mundo es ñoqui en la Legislatura y yo conozco a mucha gente que trabaja”, terminó.

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