La reina Isabel II amordaza a sus empleados.

Deberán comprometerse por escrito a no revelar los secretos reales. Además, deberán devolver los regalos, tarjetas y cartas de la realeza cuando renuncien al trabajo.
La reina Isabel II de Inglaterra hará que sus empleados se comprometan por escrito a guardar el más estricto silencio sobre su trabajo, en un intento por evitar nuevas filtraciones referentes a la Casa Real.

Según informó el diario News of the World, más de 200 mayordomos, cocineros y empleados de limpieza firmarán contratos de confidencialidad en los que se establece que pueden perder su trabajo si revelan algún detalle sobre sus quehaceres en Palacio, incluso a sus familias, según el rotativo.

Los empleados también se comprometerán a devolver cualquier recuerdo real, cartas, regalos e incluso sus diarios personales una vez que hayan abandonado el servicio real. Tampoco podrán conservar notas de agradecimiento o tarjetas navideñas.

" Actuaremos contra esto ", indicó un empleado citado por el diario. " Es como trabajar para el MI5 ", criticó en referencia al servicio de Inteligencia británico.

La medida se produce después de que ex empleados reales, incluyendo al mayordomo de la princesa Diana Paul Burrell, vendieran "souvenirs", secretos y objetos reunidos en sus años de servicio. En julio, unos calzones de la reina Victoria se subastaron por 4.500 libras esterlinas (6.600 dólares o 4.700 euros).

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