Reina la incertidumbre en la vieja terminal de ómnibus

Los quioscos se exhiben llenos de mercadería. Los comerciantes del predio de Alberti y Sarmiento no saben cuál será su destino. Ayer, gran cantidad de efectivos policiales recorrieron las instalaciones. Sobre Sarmiento ya se han instalado postes para un futuro alambrado.
"No hemos tenido palabra oficial de parte del intendente ni del gobernador", sostuvo Eugenio Casas, presidente de la Asociación de Concesionarios y Amigos de la Terminal. La situación, planteó, es "exactamente igual" que hace ocho meses atrás: "reina la incertidumbre y el desconocimiento respecto a la actividad comercial que desarrollamos dentro del predio". Según versiones que trascendieron sobre las últimas horas de ayer, personal policial podría avanzar en la instalación de postes con el objetivo alambrar el edificio. Los trabajadores se resistirían a que esto ocurra.

Los comerciantes de la vieja terminal mantienen cierta expectativa. Apuestan a que el predio quede habilitado para agencias de turismo o ventas de pasajes. Tal vez como sede del Operativo Sol que la Bonaerense lleva adelante cada verano. Sin embargo, el panorama se torna desalentador. Ayer, a partir del mediodía gran cantidad de personal policial recorrió las instalaciones, comandados por el jefe distrital centro, Gustavo Salvá. Incluso, se colocaron postes, sobre la calle Sarmiento, para un futuro alambrado. Esto, ratifica los rumores que determinan que sobre la medianoche las puertas se cerrarían.

"Pulti los recibió una sola vez en Semana Santa. Nos dijo que los comerciantes que no iban a tener reinserción en el proyecto nuevo de la terminal, iban a quedar para un futuro nuevo proyecto. Somos concientes que ese futuro nuevo proyecto tiene la concreción de un año y medio o dos años. Si bien se conformó una comisión y demás, evidentemente no hay toma de decisiones", cuestionó Casas.

De esta manera, los 22 concesionarios de telefónicas, quioscos, drugstores, confiterías y regalerías, que nuclean a más de 120 trabajadores, no saben cuál será su destino. "A horas de la transferencia de la parte operativa de transporte, no tenemos una resolución. No tenemos una actividad que el día de mañana nos pueda sustentar, a nosotros, a nuestras familias, que es la razón por la cual venimos trabajando. En la misma situación están los empleados con antigüedad, que no se han tomado, sólo llamaron a los más jóvenes", comentó en diálogo con El Atlántico.

"Nos gustaría que así como hemos dado tanto por Mar del Plata -en algunos casos hemos trabajado más de 50 años en esta terminal-, prestando hasta las informaciones turísticas, nos reconozcan", añadió el dueño de un quiosco.

"Esperamos una actitud de la dirigencia política con respecto a nosotros: que se comuniquen, que busquemos una alternativa. ¿Se puede realizar una actividad con relación a las agencias de turismo o a qué se apunta?", interrogó Casas sin encontrar respuestas.

"Estamos a horas de que se vaya la parte de transporte, que es la parte que menos ha colaborado para que este predio sea lo que es. Lo hemos llevado adelante los comerciantes, no los empresarios transportistas, que nunca pusieron un peso", cuestionó el concesionario de un quiosco, que su familia tiene desde hace medio siglo.

"Nosotros, desde nuestra asociación -o de una comisión que había antes- fuimos los que reformamos el baño, lo que hicimos las cloacas, los que pusimos el gas. Fuimos quienes armamos el predio para que sea operativo, con el compromiso y la obligación de tener la actividad comercial. El empresario vendió boletos y sacó los micros", contrarrestó.

No sólo no hay respuestas, sino que además se rumorea que pueden cerrarse las puertas. La policía, posiblemente en base a un rumor que indica una presunta intención de ocupar el predio, montó un fuerte operativo. "Hoy (por ayer) vemos que hay mucha movilización de la gendarmería", comentó Casas, como al pasar.

Pero con el correr de la tarde, avanzó la instalación de postes para un supuesto alambrado del predio.

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