Regularizan unas 4.000 familias sus propiedades

Se aprobó la expropiación de terrenos en Lules y en Cruz Alta

Du­ran­te la se­sión de ayer de la Le­gis­la­tu­ra pro­vin­cial se de­ci­dió la ex­pro­pia­ción de va­rios te­rre­nos ubi­ca­dos en el in­te­rior, así co­mo tam­bién su fu­tu­ra uti­li­dad. La le­gis­la­do­ra Mi­riam Ga­llar­do (PJ), es­po­sa del in­ten­den­te de San Isi­dro de Lu­les, Cé­sar “Ke­lo” Dip, fun­da­men­tó la de­cla­ra­ción de uti­li­dad pú­bli­ca de dos in­mue­bles si­tos en el pa­ra­je co­no­ci­do co­mo Co­lo­nia 2, en ese mu­ni­ci­pio. “Se­rán des­ti­na­dos a la erra­di­ca­ción de asen­ta­mien­tos o ba­rrios de emer­gen­cia, pa­ra ser trans­fe­ri­dos en ven­ta a per­so­nas que ten­gan cons­ti­tui­do un nú­cleo fa­mi­liar y que no sean pro­pie­ta­rios o ad­ju­di­ca­ta­rios por le­gis­la­cio­nes si­mi­la­res”, es­ti­pu­la el tex­to del pro­yec­to. En La Flo­ri­da, de­par­ta­men­to Cruz Al­ta, el te­rre­no que se ex­pro­pia­rá se­rá des­ti­na­do a la re­gu­la­ri­za­ción do­mi­nial de un Cen­tro de Aten­ción Pri­ma­ria de Sa­lud (CAPS), se­gún lo apro­ba­do ayer, por una­ni­mi­dad, por el cuer­po par­la­men­ta­rio pro­vin­cial. El PE cancelará deudas de la Nación por $ 6 millones

“Gracias al gobernador José Alperovich, gracias a la Legislatura y gracias también a la oposición”, dijo ayer, eufórico y al borde del llanto en medio de la sesión legislativa, el comisionado rural de El Cadillal, Carlos Bonanno. La reacción fue en respuesta a la sanción unánime de la ley que regulariza la situación territorial de unas 4.000 familias en cuatro comunas, coronada por aplausos y gritos del público y de la propia bancada alperovichista.

“Volveremos, volveremos/ volveremos otra vez/ volveremos a ser Gobierno/ de la mano de José”, cantó la nutrida barra, donde junto con Bonano se intercalaban los jefes comunales de Santa Ana (Horacio Páez), Ranchillos (Antonio Pino) y Delfín Gallo (Raúl Ambrosio Páez) con vecinos de esas localidades. Al salir del recinto, para completar el festejo, todos recibieron empanadas y vasos de gaseosa antes de retornar a sus casas.

La norma establece la transferencia en donación completamente gratuita (incluso en la escrituración) de los terrenos fiscales a sus actuales ocupantes, muchos de los cuales tienen viviendas en ese lugar desde la década del 60. Se incluye en el traspaso predios de ex ingenios cerrados durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía y de las cercanías del dique El Cadillal, edificado en la gestión de Celestino Gelsi.

“Esta iniciativa mejora la calidad de vida y facilita el acceso a programas federales y al crédito. Esto es inclusión social”, sostuvo el legislador Alfredo Quinteros, quien comenzó con la idea cuando era funcionario en el área de Regulación Dominial y Hábitat en el anterior mandato. Su reemplazante al asumir la banca, Gustavo Usandivaras, asentía, mezclado con los concurrentes, especialmente cuando algunos legisladores pidieron que se jerarquice la dependencia al rango de Secretaría.

Sólo podrán ser beneficiarios los grupos familiares que estén residiendo en esas tierras desde el 1 de enero de 2003, en forma pacífica, pública e ininterrumpida. El inmueble debe tener como destino la vivienda y no podrá exceder los 1.000 m2. Se excluye a quienes posean otros inmuebles o que puedan satisfacer sus necesidades de techo. Una vez obtenido el título, no podrán transferir la propiedad en cinco años.

Los elogios a la ley surgieron desde todas las bancadas, y cada intervención se llevó su ovación. Carolina Vargas Aignasse (PJ) destacó que darle un título de propiedad permite realizar una planificación urbana con seguridad jurídica, y el laborista Osvaldo Cirnigliaro ironizó diciendo que esperaba que su felicitación a Quinteros no lo comprometiera políticamente, entre muchos otros que intervinieron en el debate. El entusiasmo hizo que el alperovichista Alejandro Martínez hablara de que se afectaban 322 hectáreas, lo que fue corregido por Roque Tobías Alvarez, quien aclaró que sólo se dispondrán de los espacios efectivamente ocupados; el resto del territorio quedará en poder de la Provincia. Uno de los más entusiastas fue Sergio Mansilla.

Comentá la nota