Regularían la oferta "extrahotelera" para la Costa Atlántica bonaerense

En medio de la polémica generada por el estado edilicio y de los servicios de los lugares de alojamiento que se alquilan en la Costa Atlántica durante la temporada de verano, en la Provincia estudian reforzar los controles del denominado ‘alojamiento turístico extrahotelero’, la mayoría de los cuáles se contratan de forma particular y con escasa o nula supervisión del Estado.
Las opciones son dos: incorporar proyectos existentes en la Legislatura a la futura Ley de Turismo –que, se especula, saldrá más temprano que tarde- o directamente avanzar en la aprobación de esas iniciativas por fuera de la ley madre que regirá en la materia en territorio bonaerense.

Se trata de una normativa que regula el denominado “alojamiento turístico extrahotelero” a través de la creación de una Autoridad de Aplicación Provincial de categorización de alojamiento turístico extrahotelero –que funcionará bajo la órbita de esa Secretaría- que obligará a los propietarios que oferten viviendas para el turista a inscribir sus inmuebles en un registro y superar una serie de fiscalizaciones en relación a la infraestructura; confort; servicios; equipamiento y demás características de la propiedad.

La Autoridad a crearse, funcionará coordinando con los municipios la instrumentación del registro de inmuebles en el que se asentará en forma precisa la característica del lugar que se ofrezca para alojar a turistas los que, a su vez, serán ‘categorizados’ tras la inspección obligatoria para su inscripción.

El debate –que no es nuevo- se reflotó en los últimos días, luego de que un jubilado perdiera la vida tras caer al vacío luego de apoyarse en la baranda de un balcón en mal estado de un departamento que contrató en la ciudad balnearia de Santa Teresita -ver foto-, y el último caso de la pareja de jóvenes que pelean por sobrevivir luego de que explotara el calefón del departamento que habían alquilado en Pinamar, como consecuencia de una pérdida de la precaria instalación de gas.

La categorización estará a cargo de la autoridad de aplicación provincial la que tomará en cuenta las características, servicios, prestaciones, equipamiento y ubicación del inmueble.

En Legislatura, existe un proyecto regulando esa actividad presentado por el diputado de General Alvarado –Miramar-, Tomás Hogan, que sostiene entre sus fundamentos la necesidad de garantizar la seguridad de quienes utilicen “este medio de habitación para pasar sus vacaciones, por fuera de la oferta hotelera”.

El acceso a ese ‘registro habilitante’ para funcionar como tal, supone que “al momento del ofrecimiento o la promoción de estas casas o departamentos, se encontrarán debidamente verificados con su correspondiente inscripción y verificación y, por lo tanto, garantiza a los usuarios no ser víctimas de abusos o falta de coincidencias entre lo ofrecido y lo efectivamente contratado”.

Además, permite a los municipios con turismo receptivo, saber fehacientemente cual es su capacidad de hospedaje extrahotelero y en que condiciones se encuentra, teniendo como ultimo fin que la gente se encuentre satisfecha con la casa o departamento alquilado, y pueda seguir concurriendo a esas ciudades, ya que para muchas de ellas el turismo es una de las fuentes mas importantes de mano de obra y crecimiento del distrito”.

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