El regreso de los piqueteros

Por Daniel Gallo

La protesta en las calles tiene como finalidad dar visibilidad al reclamo. A más conmoción pública, mayor éxito para los manifestantes. Resulta natural, entonces, que las interrupciones de tránsito se establezcan en los lugares que más dificultades producen. Son las quejas de terceros afectados las que fuerzan las posteriores negociaciones.

El abecé piquetero se reitera en cada acción directa de protesta, y son esas organizaciones forjadas en la lucha callejera las que hoy, con otros carteles, bloquean nuevamente la ciudad. Pasados los años de calma, los piquetes vuelven a notarse.

El corte de calles fue adoptado como forma de amplificar otros sistemas de protestas. El mes pasado se vio esa situación en el reclamo de ex soldados movilizados durante la Guerra de las Malvinas. Hace más de un año que aquellos conscriptos de 1982 sostienen un campamento en la Plaza de Mayo. Piden un subsidio.

Su instalación de la protesta en el corazón político del país pasó inadvertida. Entonces, fueron a las calles: a la avenida General Paz y a la autopista Riccheri. Su voz se hizo fuerte con el piquete, y eso es lo que aprendieron todos los que exigen algo, grande o pequeño; no importa. Cortar el tránsito parece ser la mejor elección para ser visto y escuchado.

El bloqueo de los puentes de acceso a la ciudad no se hacía desde 2000, en forma coordinada en todos los lugares a la vez. En esa ocasión fueron los integrantes del Movimiento Teresa Rodríguez los que dieron ese golpe de efecto con la idea de ganar un lugar entre los grupos piqueteros.

Esta semana pasó lo mismo. Varios dirigentes que estuvieron en esa experiencia durante la administración de Fernando de la Rúa volvieron a encerrar a la ciudad. Otra vez la acción es un mensaje en sí misma. La idea transmitida fue que los piqueteros regresaron a las calles.

Podrá verse que varios conflictos de los últimos meses no tienen como actores principales a los desocupados, sino a trabajadores que reclaman mejoras salariales. Pero esos manifestantes de hoy son los piqueteros desocupados de ayer. Esa fue la gran apuesta de los grupos piqueteros, identificados con partidos de izquierda. Atraer a los desocupados que eran dejados de lado por los gremios y formarlos en nuevas organizaciones. Se buscó, así, tener una base en las fábricas cuando esos hombres volviesen a ser trabajadores plenos.

Hugo Moyano lo entendió tarde. Ahora dice que en la lucha en Kraft Foods se esconde un movimiento de izquierda para copar la conducción sindical. No hay algo oculto ahí, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) sostiene las reivindicaciones de aquellos que cortan la Panamericana. Los padres de los piquetes vieron que a sus ollas populares regresaron los adultos varones. Esa es para ellos la señal de que la pobreza golpea fuerte de nuevo, y los cortes se activan.

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