Con su regreso inesperado, Reutemann sacudió al PJ

El senador admitió que esta vez sí sería candidato presidencial. El Gobierno lo ve bien. Pero con suma cautela.
Fue la sorpresa de fin de año. Carlos Reutemann, un personaje habitualmente parco y ultramoderado, conmovió al peronismo oficialista tanto como al disidente con solo pronunciar siete palabras: “Esta vez sí pensaría en ser presidente”.

Paso a ser la comidilla del verano, justo en los umbrales de la campaña para las elecciones parlamentarias que definirán el futuro del kirchnerismo y habrán de configurar el escenario del 2011.

Con la frase que le dijo al diario Clarín en el reportaje publicado el 31 de diciembre, el ex piloto de Fórmula Uno dio la imagen de estar probándose el buzo de candidato para subirse, a los 66 años, a una carrera que dejó trunca en julio de 2002. Esa vez rechazó el ofrecimiento de Eduardo Duhalde para anotarse en la grilla presidencial apelando a una frase enigmática: “Vi algo que no me gustó”.

Así como nunca develó ese misterio, Reutemann tampoco quiso revelar si su idea ahora es competir para la escudería kirchnerista ó con los colores del peronismo anti K. Esa incertidumbre, teniendo en cuenta que Lole aventaja en imagen pública a buena parte de la dirigencia del PJ, generó una paleta de reacciones en el partido, como reveló una rueda de consultas realizadas por este diario.

El ex gobernador entrerriano, Jorge Busti, y el diputado bonaerense Francisco de Narváez, de buenas migas con el duhaldismo, fueron los primeros en expresar su apoyo. El propio Duhalde ya venía mencionando a Lole entre las figuras potenciales del “poskirchnerismo”.

Otros se inclinaron por el rechazo, como el sindicalista disidente Luis Barrionuevo -también cercano al duhaldismo- y el vicegobernador bonaerense, Alberto Balestrini, un soldado del kirchnerismo. La mayoría prefirió la prudencia y algunos se negaron a opinar. Entre ellos, el jefe del bloque de diputados K y rival de Lole en el peronismo santafesino, Agustín Rossi. Al igual que el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien confesó que Reutemann lo llamó para adelantarle la movida.

Desde la Casa Rosada optaron por salidas de compromiso. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, consideró “legítimas” las aspiraciones del santafesino, aunque sostuvo que “para el 2011 falta mucho”. Fuera de micrófono, en el Gobierno aceptan que la novedad puede cambiar el tablero del oficialismo si no supera el desafío electoral de este año.

Por eso, la actitud de Reutemann se tomó con cautela, sin dejar al margen un antecedente aún fresco: Lole se reinstaló en la consideración pública por votar contra el proyecto oficialista de retenciones móviles en el Senado. De todos modos, el ex gobernador santafesino hizo después las paces en Olivos con el jefe del PJ, Néstor Kirchner. Y varios funcionarios alegan -con ánimo de celebración- que es el peronismo disidente el que carga con los mayores problemas por la irrupción de Lole entre los presidenciables.

“Es una decisión inteligente que manda a boxes a Felipe Solá”, comentó un hombre cercano a la presidenta Cristina Kirchner. Solá fue precisamente uno de los peronistas disidentes que se apuró en revelar sus aspiraciones para el 2011, aún antes de fracturar el bloque de diputados oficialistas. Solá inició su rebelión oponiéndose como Reutemann a la política de retenciones, pero la diferencia es que no aceptó una reconciliación.

Si en algo coinciden kirchneristas y disidentes es la preocupación por el desempeño de Reutemann en los comicios de este año en Santa Fe. Todos entienden que si Lole no obtiene la reelección a senador no solo quedaría abortada la aventura presidencial del ex piloto, sino que ayudaría a catapultar al gobernador socialista Hermes Binner en la lista de presidenciables de la oposición.

Reutemann todavía no confirmó si competirá por la banca, pero ya el senador Rubén Giustiniani, quien volverá a postularse por el socialismo, lo sacudió por sus aspiraciones presidenciales. “Ser candidato del kirchnerismo y no querer ser kirchnerista es una situación difícil de llevar”, dijo.

Con todo, el primer obstáculo a sortear por Lole será la interna del PJ santafesino. Rossi, su más acérrimo oponente, ya le avisó a su tropa que se prepare para dar pelea si el ex gobernador se niega a negociar una lista conjunta. CC

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