Regreso a las fuentes

El gobernador seguirá con su ronda de diálogo con todos los sectores. Ya recibió a oficialistas, opositores y ruralistas. Se reunirán con industriales y la Iglesia.
"Vamos a recuperar la forma de gobernar que Daniel tuvo siempre." La frase, pensada como un pronóstico, la pronunció el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, en diálogo con Página/12. Buscaba reinstalar al gobernador Daniel Scioli como la figura moderada y articuladora de consensos que lo caracterizó durante la mayor parte de su carrera política. Hasta hace unos días, cuando los hombres de confianza del mandatario bonaerense pensaban esta etapa, la definían como un proceso de diferenciación del estilo asociado a Néstor Kirchner. La convocatoria al diálogo y la decisión de la Presidenta de impulsar una reforma política están más emparentadas con el regreso a las fuentes que viene intentando Scioli.

"El distintivo de Daniel va a seguir siendo gobernar con todos", insistió Pérez. De estrecha confianza con Scioli, Pérez recordó que a principios de 2008 el gobernador había llegado a convocar a Juan Pablo Cafiero, hoy embajador ante el Vaticano, para coordinar una mesa del diálogo y de la reforma política en la provincia de Buenos Aires. La convocatoria realizada por CFK desde Tucumán parece haber encajado bien con el (fragmentado) mapa político que resultó de la elección del 28 de junio.

Conocido por su vocación negociadora, Scioli no podía ser menos. Tanto desde la gobernación bonaerense como desde la presidencia del PJ, el ex motonauta está convocando a reuniones a sectores de todo tipo y color. Como representante del Ejecutivo, Scioli se reunió en los últimos días con intendentes peronistas del conurbano y del interior bonaerense; intendentes de la oposición; representantes de los bloques del oficialismo y la oposición en la Legislatura y representantes de la Mesa de Enlace agropecuaria en la provincia. Entre sus interlocutores estuvo Pedro Apaolaza, de Carbap, uno de los sectores más duros durante el conflicto por las retenciones. (Apaolaza llegó a organizar un homenaje a Luis María Mendía, represor de la dictadura, con motivo de su fallecimiento. Mendía integró por años el consejo directivo de Carbap.)

La vocación dialoguista de Scioli seguirá en los próximos días. En su agenda tiene previsto entrevistarse con miembros de la industria manufacturera. También se reunirá con miembros de la Iglesia (el influyente arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, representante de la derecha eclesiástica, ya tiene bastante llegada al gobierno bonaerense). "Vamos a tener diálogo con toda la sociedad", insistió ante Página/12 el jefe de Gabinete de Scioli. La convocatoria al diálogo se ha convertido en una de las prioridades de su gestión; lo mismo está intentando hacer desde la presidencia del PJ. "Nosotros lo vemos bien sencillo: Daniel era el vicepresidente del PJ y quedó a cargo de la presidencia. Entonces convocó desde una posición de par a todos los gobernadores, que también son miembros del consejo del partido", argumentó Pérez. Según el lugarteniente de Scioli, las reuniones con dirigentes peronistas lograron consensuar tres ejes: garantizar la gobernabilidad; buscar la unidad del peronismo para encontrar una fórmula competitiva en 2011, y acordar las reglas de juego para elegir a los candidatos.

"No hubo divergencias con los gobernadores. Todos coincidieron en que el tema ahora es ayudar a gobernar, porque nosotros somos el partido de gobierno", relató Perez. Pero la labor de Scioli al frente del partido tiene sus detractores. Y el principal crítico es nada menos que Eduardo Duhalde. De regreso en el país tras un tiempo en Europa, Duhalde se imagina reorganizando el peronismo bonaerense para desde allí, impulsar el proyecto presidencial de Carlos Reutemann. Aunque el ex presidente no hizo declaraciones en público, sí lo hizo su esposa. Como ya habían hecho el misionero Ramón Puerta y el salteño Juan Carlos Romero, Chiche deslizó que Scioli debería abandonar la conducción del peronismo. "Scioli tiene que gestionar, tiene enormes problemas de gestión y no puede perder ni un minuto de su tiempo hablando de lo partidario", lanzó la senadora en declaraciones radiales.

El pedido de Puerta y Romero no tiene eco en otros dirigentes del PJ: un caso es el titular de la CGT, Hugo Moyano, quien también forma parte de la conducción partidaria (es vicepresidente 3º). El camionero, de hecho, llamó a respaldar la permanencia de Scioli al frente del justicialismo.

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