Con el regreso de Altieri, Pinamar combina campaña y temporada

El ex jefe comunal, que ocupó el sillón municipal durante 16 años, quiere completar el mandato del destituido Porreti. Planea hacer un frente con el PJ. De Vito anticipó a PERFIL que no quiere proselitismo en verano.
Con el regreso de Blas Altieri a la arena política, Pinamar se prepara para combinar campaña política con temporada. Es que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, convocó a elecciones para el 28 de marzo, con el objetivo de completar el mandato que dejó trunco Roberto Porreti, destituido en 2008 (duró apenas tres meses en el cargo) por "falta de idoneidad".

Quien gane deberá recorrer un año y medio de gestión, con un Concejo Deliberante fragmentado y con la debilidad propia de un mandato de transición.

El interino, Rafael de Vito, evadió ante PERFIL una definición sobre su eventual candidatura, pero anticipó que no quiere proselitismo en enero y febrero, para que no se moleste "a los veraneantes". Suena difícil de evitar porque son justo los dos meses previos a los comicios. "Yo estoy al frente de la Comuna y sería poco serio decir si voy a ser o no candidato. Llegado el momento, lo definiré", completó De Vito.

El derrocado Porreti, en tanto, eligió el silencio: "Estoy muy tranquilo, no voy a hacer declaraciones", le dijo a este diario cuando se le consultó si tenía pensado postularse para continuar su propio mandato, algo que suena irrisorio, pero la política, como se sabe, es el arte de lo posible.

Pero sin dudas, el regreso de Altieri a la política es la perla de esta elección: el pinamarense se recuperó de una compleja enfermedad y decidió volver a escena con el respaldo del gobernador bonaerense y del aparato del PJ provincial. Con Scioli compartió una charla en octubre, durante una cena en Mar del Plata, junto a otros dirigentes. Allí, el mandatario le garantizó al PJ para que fuera en una alianza con el frente vecinal que encabeza Altieri. "Con Daniel nos une una amistad de muchos años. Cuando yo empecé como intendente, él arrancaba como diputado con Menem", relató.

La gestión del ex jefe comunal coincidió con los años dorados del menemismo. De hecho, desde el ex presidente riojano hasta los funcionarios del gabinete nacional empezaron a privilegiar el balneario como lugar de descanso. Sin embargo, Altieri no considera que le haya quedado un estigma: "No tomo champán ni como pizza, son las dos cosas que no me gustan", ironizó. Aunque aclaró que tiene un afecto personal por Carlos Menem. También, por Felipe Solá y Francisco de Narváez. El ex intendente se autodefinió como de centroderecha, opinó que el gobierno de Néstor Kirchner "tuvo cosas buenas y malas" y aseguró que el gran error de gestión de Cristina Kirchner fue "el conflicto con el campo. De todos modos, yo no soy importante como para estar opinando de estas cosas".

Junto con el peronismo bonaerense, el ex intendente intentará volver al sillón municipal. Entre sombrillas, carpas y sillas se irá definiendo el futuro gubernamental del balneario más coqueto del país.

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