"Los regímenes populares latinoamericanos están muy bien instalados en el poder"

Un análisis del momento actual de la región, según la opinión del destacado experto argentino.
Sus teorías sobre el populismo son tan fervorosamente adoptadas como discutidas. El teórico argentino Ernesto Laclau es un referente en materia de discurso político y los años que lleva viviendo en Londres no consiguieron apaciguar el entusiasmo de sus seguidores. De nuevo en Buenos Aires para dar un seminario y recibir varios mimos académicos como el doctorado Honoris Causa que la Universidad de San Martín le entregará el próximo 22 de mayo, Laclau recibió a Clarín para hablar sobre la actualidad de la región.

Hay países latinoamericanos como Bolivia, Venezuela o Ecuador en los que la división social es muy radical en torno a sus líderes. Al mismo tiempo, el discurso de esos líderes parece acentuar esa división, al insistir en el "Nosotros o ellos"...

-Pertenezco al campo populista de una manera perfectamente clara, me identifico en ese sentido con la política de Evo, Correa y Chávez. No hay ningún tipo de ambigüedad desde ese punto de vista. Entiendo que siempre que hay una decisión política de carácter frontal, esa escisión del campo social se produce, y me parece bien que ocurra, es importante que ocurra.

Aún a riesgo de que se acuse a los líderes de autoritarios

Siempre habrá acusaciones de ese estilo, no hay cómo evitarlo.

En esos mismos discursos siempre resalta la denuncia de intentos golpistas contra sus gobiernos legítimos. Se habla desestabilización, de ánimo destituyente. ¿Le parece que están dadas las condiciones para esos golpes a la institucionalidad?

Lo considero un poco improbable, porque los regímenes populistas están muy bien instalados en el poder en América latina, pero siempre esos riesgos existen. En Bolivia es evidente que hay una desestabilización que proviene de una movilización de la derecha que todo el mundo percibe, o sea que ahí el peligro es perfectamente claro. En Ecuador no veo un peligro real para el poder de Correa. En Venezuela, todo el tiempo hay posibilidades de movilización de la derecha. En Argentina hay una situación más indefinida porque el gobierno popular de los Kirchner no tiene características ideológicas tan nítidas como otros gobiernos latinoamericanos y entonces son más vulnerables para una ofensiva que venga de la derecha. De todos modos espero que se consoliden, son la única posibilidad de que haya una alternativa popular en el país. Yo ya sé que lo que viene del otro lado es la traición nacional.

¿Cómo encaja Cuba en este nuevo mapa latinoamericano?

-El régimen cubano va a tener que ir evolucionando en el sentido de una latinoamericanización de la experiencia. Evidentemente la idea de un modelo comunista en sentido clásico no tiene sentido, el modelo se va a ir liberalizando en algunos aspectos y se va a reconformar la relación con EE.UU. y va a haber una absorción de Cuba hacia el modelo de los gobiernos progresistas latinoamericanos. Y el embargo va a llegar a su fin. Es un cauce natural.

Usa alternativamente populismo y popular, como si fuera lo mismo.

Creo que son lo mismo. Hay populismo siempre que se da una equivalencia entre demandas sociales insatisfechas, que se cristalizan alrededor de una demanda global, vehiculizadas a través de un líder. Yo trato de usar la palabra populismo para ser un poquito más violento (risas).

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