Régimen de Uso Racional y Eficiente de Energía para la Capital

Para lograr el éxito en las políticas de eficiencia energética, se requiere de "profundos cambios estructurales basados en la modificación de conductas individuales", y esto puede llevarse a cabo mediante programas y planes especializados y contemplando una estrategia cultural-educacional.
En el marco de la 31ra. sesión ordinaria del Concejo Deliberante capitalino, los ediles sancionaron un proyecto de Ordenanza iniciado por la concejal Sara Gómez, sobre establecer un Régimen de Uso Racional y Eficiente de la Energía en edificios públicos dependientes de la Municipalidad de la Capital.

La iniciativa se circunscribe en el marco del Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía, puesto en marcha por el Gobierno nacional en diciembre de 2007, y cuyos fundamentos reflejan "el propósito de propender a un uso eficiente de la energía, teniendo que cuenta que la misma en su mayoría proviene de recursos naturales no renovables" y que propender la eficiencia energética "no debería ser una actividad coyuntural sino de carácter permanente y a largo plazo".

En este sentido, para lograr el éxito en las políticas de eficiencia energética, se requiere de "profundos cambios estructurales basados en la modificación de conductas individuales", y esto puede llevarse a cabo mediante programas y planes especializados y contemplando una estrategia cultural-educacional.

Más tarde, la propuesta advierte que "resulta necesario y conveniente que el sector público asuma una función ejemplificadora ante el resto de la sociedad", implementando medidas orientadas a optimizar el desempeño energético en sus instalaciones; tratándose, en este caso, de todos los espacios de dependencia municipal.

La Ordenanza aprobada, prevé que el municipio adopte -entre otras- las siguientes acciones:

a) Iniciar las gestiones necesarias para el desarrollo de una campaña masiva de Educación, Concientización e Información para la población en general, a fin de transmitir la importancia natural de la energía, su impacto en nuestras vidas y la necesidad de adoptar pautas de consumo prudente de la misma. Iniciar gestiones para incorporar a los planes educativos de los distintos niveles de formación municipal, conceptos generales de energía, eficiencia energética, energías renovables y ambiente.

b) Comenzar con gestiones tendientes al reemplazo masivo de lámparas incandescentes por lámparas de bajo consumo, en todas las dependencias municipales. Desarrollar acciones de difusión y monitoreo para el seguimiento de las acciones ejecutadas.

c) Evaluar la conveniencia de la implementación de equipos y sistemas economizadores de energía en los sistemas de alumbrado público y semaforización.

d) Establecer la regulación de la temperatura de refrigeración de los equipos de aire acondicionado en veinticuatro grados centígrados (24°) y adoptar medidas para evitar pérdidas de energía por intercambio de calor con el exterior, en todos los edificios municipales. Proceder al apagado de luces ornamentales a las cero horas (0:00) en todos los edificios de la administración pública municipal.

e) Facultar al Ejecutivo municipal a firmar convenios con cooperación con cámaras, empresas o cooperativas de construcción, colegios de arquitectos e ingenieros y empresas proveedoras de materiales de construcción, a fin de promover la utilización e innovación tecnológica en materiales y métodos deconstrucción para el uso óptimo de energía solar en el diseño arquitectónico y planificación de las construcciones públicas y viviendas sociales municipales.

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