*"Que no nos regalen nada, que devuelvan lo nuestro"

Jorge Sobisch dice que inaugura una nueva etapa de su vida política. Defiende sus gestiones anteriores, y dice que lo único que hace falta para que Neuquén se recupere es que Kirchner "devuelva" lo que se apropió: precios del gas y del petróleo, y el porcentaje de coparticipación que debería estar vigente. Describe una maquiavélica estrategia de los gremios de la CTA para atacar al gobierno. Y respalda el canje de deuda que acaba de aprobar la Legislatura.
Pocas horas antes del acto previsto en el estadio Ruca Che, el "bunker" de Jorge Sobisch, en el local de FUNDEPA, era escenario de una fuerte agitación. En cada oficina, había grupos trabajando para los detalles finales de la organización del encuentro. Centenares de planillas, teléfonos al rojo, gente bajando y subiendo escaleras, apurada.

En medio de esa agitación, el ex gobernador dialogó con este diario. El resultado de la charla, una síntesis de un largo diálogo, es el que sigue:

¿Qué visión tiene acerca de lo que parece ser una realidad innegable, como es el crecimiento de la pobreza, tanto en el país como en Neuquén?

No solamente tengo una visión. En los últimos años instrumenté acciones para cambiar la matriz productiva de la provincia, y elaboré una estrategia para poder crear trabajo genuino y atender y dar contención a los sectores marginales, más necesitados. Asumí con un 23 por ciento de desocupación, y terminé mi gestión con un 3,5 por ciento. Tuvimos los mejores índices de consumo, de ahorro, y los de confianza, hasta el 2007.

Pero esos indicadores, como otros, han tenido un fuerte deterioro en los últimos años…

Porque cambió el enfoque político, el planteo socio-político-económico con el que se aborda la realidad.

Yo atacaba la marginalidad desde un presupuesto sólido. Así con cada uno de los problemas. Esto se vio en la salud pública, por ejemplo. Tuvimos en esos años la mayor cantidad de hospitales construidos.

Lo mismo pasó por ejemplo con el ISSN, que se vio fortalecido.

Digamos que la concepción es de una fuerte participación del Estado, cambiando la matriz productiva de la provincia, generando confianza. Esto implica una distribución con equilibrio salarial, es decir, que el dinero no se lo lleve, como sucede ahora, la masa salarial estatal.

Los gremios estatales se llevan más de lo que les corresponde, pero lo hacen a propósito para decir que el gobierno no da respuesta. Critican porque se cae el ISSN, pero ellos fueron los que se quedaron con la plata.

El discurso de los gremios será ese, el de criticar a un gobierno (del MPN) por no poder dar respuestas a las demandas. Es un discurso electoral, una estrategia armada intencionalmente. Yo ya los descubrí…no me van a sorprender.

¿Hay un retroceso en la concepción del rol del Estado, respecto de otras épocas de la Argentina? ¿O es esta una discusión recurrente, a la que estamos condenados?

No hay retroceso ni avance. Hay un discurso equivocado. El rol del Estado debe ser activo, pero esto es acá y en cualquier lugar del mundo. Ya lo vimos en, por ejemplo, Estados Unidos, como salió de la crisis acudiendo al Estado, un país que no puede ser criticado por estatista. El Estado es el punto de equilibrio en la sociedad, lo que no hay que confundir son sus acciones.

Planteamos un Estado activo, y una actividad privada activa. Por eso, parte del equilibrio fiscal lo volcamos a la actividad privada. Beneficiamos a más de 6.000 emprendedores de la provincia además de las bodegas, lo que pasa es que se recorta intencionalmente la información respecto de esta cuestión.

Después de mi gestión hubo un discurso equivocado, que trató de centralizar en algunos sectores, como si fueran el centro del proyecto, pero el proyecto es más amplio, el proyecto es cambiar la matriz productiva, enriquecerla con otra producción además de la de energía.

Usted habla de su gestión pasada, pero en presente…¿forma parte esto de un programa que pretende impulsar a partir de esta nueva etapa?

Por supuesto. Yo quiero volver a impulsar fuertemente el tren Trasandino, por ejemplo. Y lo voy a discutir contra quién quiera con razones valederas. Este es un proyecto que no lo inventamos nosotros, viene de atrás, y en el camino lo defendieron tanto los peronistas como los radicales. Discutir y negar estas grandes obras no es atinado. ¿A quién se le puede ocurrir que nosotros hacemos un canal hasta Cutral Co y no previmos la energía eléctrica? Es una falta de respeto a los técnicos. No solo lo habíamos previsto, sino que habíamos hecho acuerdos con las empresas petroleras para reducir costos.

No estamos volviendo a una discusión recurrente sobre el Estado con estas cosas. La acción política se complementa, y en todos los países se va a discutir siempre, la relación entre la actividad privada y el Estado.

Eso no quita que si usted vuelve con el Trasandino volverán a achacarle lo de "las vías a ninguna parte", o que alienta políticas neoliberales contra concepciones más nacionales y populares…

No existe este tema, no hay propuestas opcionales. No hay en el mundo, no es que no las vea en Neuquén. En todas partes se tiene que complementar la actividad privada y la estatal. Podemos dar montones de ejemplos. Brasil y Chile, sin ir más lejos. Petrobras es una petrolera estatal y privada. El manejo del cobre en Chile…es estatal, aunque con una fuerte participación privada. La explotación (petrolera) de los mares que está haciendo el Estado con empresas privadas en Brasil, o la explotación como salida al Pacífico que hace Chile…se complementan actividad privada y estatal.

Todos creo que ven estas cosas, pero cuando se trasladan a Neuquén entran en otra dimensión…y se ve todo mal ¿No lo ve así?

Yo no quiero defender mi gestión de gobierno. Quiero que vean los indicadores que tuvo mi gestión, nada más. Esos números hablan por sí.

Claro, pero esos indicadores concretamente no forman parte de la actualidad…¿cómo se puede avanzar, en este contexto más complicado por tantas circunstancias que han ocurrido desde el 2007 hasta aquí?

Los países de Europa crearon el Mercado Común Europeo para enfrentar a las grandes potencias, porque individualmente iban a ser absorbidos si no lo hacían. Lo que necesitamos hacer nosotros es volver a juntar las provincias, tener objetivos comunes. De esos objetivos, el primero es la coparticipación (federal de impuestos). Si no lo hacemos, vamos a volver a las cuasimonedas, en lugar de tener una moneda en común como el Euro en Europa. Nosotros necesitamos agruparnos alrededor del peso argentino. Para defenderlo, tenemos que enfrentar al gobierno nacional.

Pero hay un coro político en la provincia que dice que al gobierno nacional no hay que enfrentarlo, que eso trajo consecuencias funestas, como que no se hicieran viviendas, por ejemplo.

Yo batí todos los récords de construcción de viviendas. Miren los indicadores. Insisto.

La cuestión es simple, tenemos que hacer lo que dicen las leyes con el gobierno nacional. No tenemos que pedir nada. El 34 por ciento de coparticipación nos pertenece por ley y no se cumple…no necesitamos pedir nada nuevo. Igual hay que hacer con el precio del petróleo…si permitieran pagar el 12 por ciento del precio real, como en todas partes del mundo…se lo estoy escuchando al gobernador, lo cual me alegra muchísimo.

No quisiera que le pase (a Sapag) lo que le pasó a Pugliese, cuando dijo aquello de que "les hablé con el corazón y me respondieron con el bolsillo". Porque hasta ahora, han respondido con el bolsillo.

¿Qué opina de la aprobación de la ley para una nueva emisión de bonos, los TICAD, para hacer un canje de deuda por los emitidos (TIDEPRO) en su gobierno?

¿Cuando alguien no puede pagar qué hace? Pide más tiempo. ¿Es un delito? No. ¿Es un acto de corrupción? No. ¿Es inmoral? No. Me parece bien que si no se puede pagar, se busque más tiempo.

Igualmente podría preguntar qué delito hay en ampliar el crédito a empresas que no podían pagarle al Estado, que es lo que hice yo con las bodegas. Si el canje de deuda no es un delito, aquello tampoco lo fue.

Esto se hace todo el tiempo. Es lo que hizo (Barack) Obama, Argentina lo hizo también, canjeando su deuda, y ahora lo vuelve a hacer con los que habían quedado afuera de ese canje.

Yo podría usar esto (el canje de deuda) para descalificar, pero ¿qué tiene de malo que el gobierno busque refinanciación?

Pero, eso sí, hay que decir porqué estamos en dificultades. En Neuquén, las dificultades provienes de lo que han hecho los gremios estatales, lo que ha hecho Néstor Kirchner, lo que ha hecho la presidenta Cristina Fernández. Sino, nosotros no tendríamos dificultades.

Siempre se habla de cómo repercute la crisis en el Estado, pero ¿no hay que preocuparse más aún por cómo repercute en la actividad privada, en la economía de cada persona?

La crisis creada en el sector petrolero repercute en forma directa. Baja la recaudación de regalías, deja de volcarse dinero a la actividad privada, todos los días caen puestos de trabajo en la actividad petrolera, Rincón de los Sauces se ha convertido en un desierto. Y en este panorama, los empresarios, los inversionistas, quien más, quien menos, esperan a desensillar hasta que aclare.

¿Qué posibilidades le asigna a nuevos precios para el gas, a lo que tanto espera del gobierno nacional el actual gobernador?

Solo con que Kirchner destrabe el precio del gas y pague lo mismo que le paga a Bolivia, y haga lo mismo con el petróleo, y que devuelvan los 10 puntos de la coparticipación federal que se han llevado, se soluciona el problema de la provincia. Que no nos regalen más nada, que nos devuelvan lo nuestro. Ese es el tema.

¿Sobre esta base diseña su estrategia para esta nueva etapa de su vida política?

Aspiro a que comience una etapa con un MPN ejerciendo el federalismo a fondo. Yo quiero fortalecer la herramienta política, que es el partido, para dar un debate ideológico con todos los sectores. Y decirle a la sociedad que el MPN está vigente, con una gran fortaleza, y que estamos dispuestos a ser gobierno en el 2011.

¿Es posible esto? ¿O es necesario innovar en los mecanismos de reproducción del poder político?

Yo quisiera describir un proceso, el proceso propio a todo gobierno, a toda gestión. El primer año es de reacomodamiento. Después, quedan dos años de plena actividad. Si son exitosos, el último año es de consolidación, y se busca entonces un nuevo escenario, otros cuatro años, que es lo que permite la Constitución. Esos cuatro años son de consolidación del modelo. Por eso, adscribo a los dos períodos, y explico como son. ¿Dónde está la posibilidad del segundo período? Está solamente en que uno haya aprovechado los dos años del medio de su gobierno.

Infiero entonces que sobre el actual gobierno habrá que esperar hasta fin del 2010 para preguntarle cómo lo juzga, y obtener una respuesta…

Así es. Ahora no es el momento. Sapag está recién cumpliendo los dos primeros años de gestión.

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