No te regala nada.

No te regala nada.
GUARANI 1 – BOCA 3: El equipo de Ischia ganó un partido que parecía chivo en Paraguay y sigue sin resignar puntos en la Copa Libertadores. Esta vez lo salvaron sus históricos. Negreiro abrió la cuenta para los locales. Pero Riquelme empató con un penal polémico, Palermo desniveló y Palacio lo liquidó. El Xeneize lidera el Grupo 2 y está con un pie en octavos de final.
Boca venció esta noche a Guaraní de Paraguay por 3-1, luego de irse al descanso con un gol abajo en el marcador y continúa en la cima del Grupo 2 de la Copa Santander Libertadores con el puntaje perfecto tras tres presentaciones en el certamen. Esta vez lo salvaron sus históricos: Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Rodrigo Palacio convirtieron los goles.

José Edicarlos Lima Negreiros le dio la ventaja parcial al conjunto paraguayo a los 36 minutos de la primera mitad en la que a Boca le faltó profundidad y claridad en los últimos metros. La contundencia la encontró en el segundo tiempo cuando dio vuelta la historia, primero con un penal inexistente y después con dos tantos legítimos.

Como en los otros encuentros del torneo continental, Boca no brilló, pero facturó en los momentos justos y se llevó una victoria, exagerada por lo hecho por uno y otro, que lo deja a un paso de los octavos de final. Con tres partidos jugados, el elenco de Carlos Ischia suma 9 puntos, tres más que Deportivo Cuenca, de Ecuador, y Deportivo Táchira, de Venezuela, que tienen un partido más jugado.

En la cancha de Olimpia, Boca se mostró más ambicioso de lo que había sido en San Cristóbal en su última actuación en la Copa. Con un activo Riquelme juntándose con Juan Krupoviesa y Pablo Mouche por izquierda, dominó los primeros minutos, aunque le faltó algo de profundidad. Por el otro sector, Hugo Ibarra también conseguía adelantar al equipo de Ischia. Pero a los xeneizes les faltaba la puntada final, aunque Mouche y Sebastián Battaglia estuvieron cerca en un par de ocasiones.

Guaraní jugó de contra y también generó posibilidades. Primero con un disparo cruzado de Lima Negreiros a los 7 que neutralizó Roberto Abbondanzieri. Y a los 12 el que se lo perdió fue Julián Benítez, quien elevó su remate tras una gran maniobra de Jonathan Fabbro.

Benítez tuvo otra chance a los 20, pero Abbondanzieri volvió a responder. El partido era equilibrado, aunque, con más espacios, Guaraní llegaba con más profundidad. Desde los 25 Guaraní pasó a manejar el trámite. Con la conducción de Jonathan Fabbro, el local insinuó algo más, pero le costaba generar peligro. Y Boca desapareció.

Las llegadas escaseaban hasta que a los 36 Fabbro capturó la pelota por derecha, dejó atrás a Luciano Figueroa y sacó un centro cruzado que Lima Negreiros, muy libre, conectó para quebrar el invicto de Abbondanzieri en la Copa y poner el 1-0 parcial.

Boca se despertó tras el gol y de a poco volvió a tomar el comando del partido. Pero siguió sin mostrarse incisivo en los metros finales. Apenas si llegó en el último minuto con un zurdazo de Riquelme que rechazó al córner Pablo Aurrecochea.

En el complemento los roles quedaron rápidamente definidos: Guaraní se replegó y apostó definitivamente al contragolpe. Y Boca buscó con insistencia pero le costó quebrar la poblada defensa local. Con estrategias distintas, los dos tuvieron chances. El local estuvo cerca con un tiro libre que rechazó con lo justo Abbondanzieri. Y luego Mouche arañó el empate, pero perdió el mano a mano con Aurrecochea, tras una magistral asistencia de Riquelme.

Minutos después lo tuvo Vargas tras una buena acción colectiva xeneize, pero Aurrecochea volvió a ponerse en el medio con una salvada excepcional. Boca llegaba pero le costaba definir. Hasta que recibió una mano del árbitro chileno Enrique Ossés, quien sancionó un penal que nadie le cometió a Ibarra. Y Riquelme con un disparo esquinado marcó la igualdad.

A partir de ahí casi todo fue de Boca, que fue más peligroso con los ingresos de Palacio y Palermo. Un disparo de Palacio pegó en la base del poste izquierdo del arco paraguayo cuando tenía destino de gol y enseguida fue Riquelme el que hizo estrellar el balón en el mismo palo.

Hasta que llegó el gol sobre los 30 cuando Palermo le puso su sello a una buena acción de Vargas y empujó la pelota a un metro del arco. Diez minutos más tarde Riquelme inició una contra letal y Palacio, con una precisa definición, puso el 3-1 definitivo que dejó a los xeneizes a un paso de la próxima instancia del torneo.

Comentá la nota