Los refuerzos que llegaron a Newell's hasta ahora no ofrecieron soluciones

Los refuerzos que llegaron a Newell's hasta ahora no ofrecieron soluciones

Los mayoría de los jugadores que arribaron al Parque Independencia tuvieron escasa participación y todavía no se ofrecen como soluciones futbolísticas para el director técnico.

 

Jugadas doce fechas del torneo, cuando apenas restan cuatro jornadas para el receso de la Copa América, no es temerario afirmar que hubo falencias en el armado del plantel para afrontar el exigente campeonato de 30 equipos. Desde la prensa y la tribuna se alzan voces críticas respecto de que el juego rojinegro no aparece en toda su dimensión y que el equipo no tiene una identidad definida. En este rubro hay que decir que una cuestión vital a tener en cuenta es que tanto el entrenador como la dirigencia confiaron con los ojos cerrados en el plantel que tenían a mano y no pusieron el foco en buscar refuerzos de categoría certificada, salvo la llegada de Hernán Bernardello, que venía de jugar el Mundial de Clubes con Cruz Azul. La realidad es que la gran mayoría de las caras nuevas aún no tuvo gran rodaje en el equipo del Tolo Gallego, ya que cinco de las seis incorporaciones no superan el 20 por ciento del tiempo de juego.

  Es cierto que en el plantel hay varios “sobrevivientes” de lo que fue la era dorada de Gerardo Martino y que ahora no están atravesando su mejor nivel. Varios de los jugadores que fueron campeones en el torneo Final 2013 no rinden como en aquel momento y esto tal vez sea lo que más atenta contra las aspiraciones leprosas de que el equipo tenga un juego más confiable y esté más arriba en la tabla. Tal vez los notables pergaminos de los jugadores que supieron brillar, y que ahora como es lógico atraviesan un bajón momentáneo, haya conspirado para no reforzar al plantel con más opciones que las que se contrataron.

  Lo concreto es que la contratación del Tolo Gallego fue un espaldarazo anímico para el Mundo Newell’s, tras lo que fueron los procesos flojos de Alfredo Berti y Gustavo Raggio, con el interinato aceptable de Ricardo Lunari. Hasta ahora el ciclo Gallego no logró redefinir el nuevo perfil futbolístico del equipo y dotarlo de la solidez que pretende. Para nada se discute la idea táctica que el DT defiende, ya que en 2004 le dio éxito y dio la vuelta olímpica con un equipo confiable en defensa, que además se desdoblaba para atacar con mucha gente en el área contraria.

  Por supuesto que cuestionar por sí mismo el plan de juego o la idea táctica de un entrenador es un error, ya que lo que sólo se puede discutir es si logra implementarlo o no. Es en este punto en el que se advierte que Newell’s aún no tiene la consistencia que pretende el DT, ni en la última línea ni en el mediocampo. Y que además arriba suelen quedar aislados Maximiliano Rodríguez y quien lo acompañe como delantero. Los creativos, como Víctor Figueroa (ahora está con una molestia muscular) y Alexis Castro, aparecen a cuentagotas.

  Se podría decir que el mejor refuerzo que trajo Newell’s hasta acá es Diego Mateo (que ahora está suspendido para Argentinos), no porque haya llegado como incorporación, sino porque logró recuperarse de una dilatada dolencia en el pie y desde que reapareció es uno de los mejores rendimientos individuales del equipo del Parque.

  Los arribados en el último receso están todavía en veremos (ver infografía). Sólo Bernardello acumuló una serie razonable de minutos en cancha y alternó buenas y malas. Porque el aporte del resto, sacando al arquero Luciano Pocrnjic que es suplente de Oscar Ustari y aún no jugó, es casi nulo. Federico Fattori, que llegó de Nueva Chicago y lidió con varias lesiones, jugó el 20 por ciento de los minutos que disputó Newell’s. Y las otras incorporaciones: Sebastián Martínez, Nehuén Paz y Juan Neira no estuvieron en la máxima consideración del DT. Hay que decir que Paz anotó un gol en la victoria leprosa ante Godoy Cruz.

  El partido ante Argentinos del viernes está a la vuelta de la esquina y hasta el receso lo que tiene el Tolo a mano es lo que hay. En el próximo libro de pases la dirigencia deberá levantar la puntería en este rubro si la idea es que Newell’s siga siendo protagonista, más allá de que el club todavía esté abocado a un salvataje financiero. Esto evidentemente condiciona los recursos y las aspiraciones. Pero si antes se pudo, habrá que hacer otra vez el esfuerzo y apelar al ingenio. Ponce fue transferido en un buena cifra y eso habrá que capitalizarlo. Los directivos son los responsables de la política deportiva del club más allá del técnico de turno.

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