Reforzarán medidas contra dengue, fiebre amarilla y leishmaniasis.

El Ministerio de Salud emitió recomendaciones relacionadas con la prevención de estas enfermedades.
En Corrientes, una provincia de fronteras abiertas, las enfermedades como fiebre amarilla, dengue o leishmaniasis están al acecho, convirtiéndola en una zona vulnerable. Ante este panorama, desde el Ministerio de Salud de Corrientes endurecerán las campañas de prevención para instalar tranquilidad y garantizar seguridad en toda la provincia.

Si bien, en lo que va del año, en Corrientes no se registró ningún caso de estas enfermedades en humanos, el Gobierno advirtió que existen riesgos y hay que ocuparse más que preocuparse. En este contexto, se recomendaron una serie de medidas que fueron difundidas por la Dirección de Programas, a cargo de Antonio Pascual, quien llamó a tomar recaudos a nivel individual, comunitario y ambiental.

Según comunicaron desde dicha cartera, es necesario implementar un trabajo individual y multisectorial para realizar las estrategias para prevenir y controlar el impacto que pueden ocasionar el dengue y la fiebre amarilla en la región. “La sociedad debe tomar conciencia de que la única manera de frenar estas enfermedades es a través de la erradicación del ‘aedes aegypti’, el mosquito responsable de transmitir ambos males”, manifestó Pascual.

La fiebre amarilla continúa siendo un riesgo y aunque no se registraron casos, recomiendan vacunarse. Es por ello que el Ministerio de Salud continúa con la campaña de vacunación gratuita contra esta enfermedad endémica en los centros de salud de Corrientes.

En tanto, los especialistas brindaron recomendaciones relacionadas a la prevención de leishmaniasis, fruto de un estudio realizado conjuntamente con el Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemoepidemias (CENDIE) en localidades de riesgo. Hasta el momento existe un registro de 231 perros con esta enfermedad, identificados en Capital y el resto de la provincia.

Pascual recalcó la importancia de tomar medidas de prevención individual, entre las que se consideran: evitar la exposición al vector (mosquito transmisor) desde el crepúsculo hasta el amanecer; usar tela mosquitera y mosquiteros en la cama, utilizar repelente y pastillas termoevaporables especialmente en el crepúsculo, en las primeras y últimas horas de la noche y utilizar ropa que cubra la mayor parte posible del cuerpo durante la noche. Además informó que “no existen evidencias que las vacunas existentes en el mercado tengan efectividad para el control de la leishmaniasis visceral en programas de salud pública”.

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