La reforma tributaria de los intendentes

Palabras más, palabras menos, el gobernador Scioli manifestó que era momento de dejar de golpear las puertas de Nación y Provincia y comenzar a incrementar la recaudación local.
El mensaje fue dirigido a todos y cada uno de los 134 intendentes bonaerenses. Los números de la Provincia se encuentran por estos tiempos en un rojo difícil de recuperar, y hasta los sueldos de los empleados estatales se pusieron en duda. La administración del ex motonauta no logra respuestas positivas para los reclamos de los alcaldes y, con un simple "no" (a veces un "no sé" o "quizás el mes que viene"), se desliga amablemente del tema. Aunque hace algunos días anunció a varios de los jefes distritales que de alguna forma iba a ocuparse de los municipios que presentan déficits para asistirlos financieramente, debido a que el ejercicio 2009 les será casi imposible cerrarlo sin una ayuda extra. Pero los jefes comunales saben que es hora de generar dinero fresco y recomponer las arcas municipales; al parecer, no queda otra que darles un "toque" a las tasas. Algunos con considerables incrementos

y otros apelando a la creatividad en la creación de impuestos en zonas o sectores que utilizan el espacio público sin tener un costo municipal.

Alumbrado, barrido y limpieza, el fa-moso ABL, es el primero en la lista. Las estimaciones previas indican que el aumento, previsto por estos días en el tratamiento del presupuesto 2010, rondará el 6 por ciento. En el Conurbano sobre todo, algunos decidieron hacerlo correr desde enero, y otros aumentarán progresivamente mes a mes, hasta llegar al incremento total a finales del año que viene.

Si bien la idea es consensuar, varios alcaldes reconocen que una suba del 6 por ciento no cubrirá las expectativas para sostenerse financieramente en 2010.

Sin embargo hay casos en los que el alza podría llegar a casi el 20 por ciento. Cabe destacar que una gran cantidad de distritos ya reacomodaron sus números durante 2008 y, por eso, no se animan a un reajuste, debido a que produciría un nuevo cimbronazo político, como sucedió con la reforma tributaria que impulsó Scioli en la Legislatura.

Uno, entre tantos, es el caso de General Madariaga. "Ya aumentamos el año pasado. Si bien es necesario un nuevo ajuste, ya que, en comparación con otros distritos, el valor de las tasas de nuestro municipio es bajo, creemos que no es el momento político, ni social, adecuado", cuenta a La Tecla el flamante jefe comunal, Cristian Popovich.

En los distritos del Gran Buenos Aires son varias las alternativas que se manejan para encontrar una solución económica para el año que viene.

En Pilar, Humberto Zúccaro no aumentará las tasas municipales, sino que decidió encarar un revalúo a impuestos que se encuentran estancados desde 2003. Por estas horas, un equipo de técnicos y asesores, liderado por el secretario de Hacienda, ultima los detalles de un paquete de medidas que incluirá un impuesto por la utilización de terrenos fiscales que se encuentran en countries o barrios privados - aproximadamente 150 en todo el distrito-, para incrementar el presupuesto.

Según explica Zúccaro a La Tecla, "los propietarios tienen la opción de abonar mensualmente una tasa por usar esas calles fiscales o podrán comprar las parcelas por metro". Además, la reforma del intendente alcanza, entre otras cosas, el pago de una tasa por el derecho de construcción; elevar los costos de los nichos del cementerio local, que actualmente están en 50 pesos; y el cobro por el cableado subterráneo y aéreo de empresas, como, por ejemplo, de televisión por cable, y cooperativas de trabajo.

En la Tercera sección los 19 jefes comunales llevan varias reuniones para determinar una suba en los impuestos de forma generalizada en toda esa región. Si bien no se precisó de cuánto será el incremento, se prevé que oscile entre un 20 y 30 por ciento.

Los intendentes quieren elevar en, por lo menos, cinco millones de pesos la recauda-ción con respecto a la de este año.

En el interior de la provincia de Buenos Aires la situación se complica aún más, debido a que los alcaldes cuentan con tasas como la red vial, que es la de mayor cobrabilidad, pero que es abonada por el sector agropecuario. Una suba en ese impuesto, sumada a los costos que deben pagar por la nueva reforma tributaria bonaerense y las retenciones del Gobierno nacional, podría producir otro foco de conflicto con el campo, que deberán afrontarlo directamente los jefes comunales. El temor de éstos es que ese incremento no sólo produzca una baja en el pago de los contribuyentes, que no son otros que los producto-res rurales, sino que también se genere una nueva disputa entre los gobiernos locales y el agro.

En ese marco, los intendentes del interior recurren al ingenio para aumentar el presupuesto de 2010 sin modificar las tasas pero recomponiendo sus arcas. Se analiza continuar con el gasto medido, recorte en horas extra, paralizar los contratos municipales y definir con todo el equipo de gabinete las asignaciones de las diferentes áreas, dando prioridad a aquellas que necesiten mayores recursos.

El panorama general indica que los presupuestos municipales tienen un gasto del 60 por ciento en sueldos, algo que deberán garantizar durante 2010 para no realizar desdoblamientos, como sucedió en varias localidades este año, y, muchos menos, retrasar los salarios por falta de recursos.

El senador Diego Rodrigo (UCR), quien hace un tiempo denunció que varios municipios radicales eran discriminados en los Adelantos del Tesoro Provincial y Nacional (ATP y ATN), explica que "en el interior se trabaja con la capacidad de admnistrar porque una nueva tasa es un nuevo servicio, por ende, implica que se contrate personal y se destinen recursos para insumos", y sostiene que "tampoco es el momento político para llevarlo a cabo".

Actualmente la recaudación de las tasas está en un 50 y un 60 por ciento, mientras que en localidades de mayor cobrabilidad lograron alcanzar entre el 70 y el 80 por ciento. Así las cosas, los cerebros de los intendentes avanzan para no castigar a los vecinos, pero sí tener una herramienta financiera de cara a un nuevo año. Tarea complicada si las hay.

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