“La reforma política regirá en 2011”

Dice que el paquete de medidas que modifica el sistema electoral es único en el país. Aclaró que no está de acuerdo con el extraño proyecto de “stickers” que fracasó “por falta de consenso”. No opinó sobre la designación de Decara. Mirá el video.
El gobernador Juan Schiaretti dice que no festejará su primer año de gestión "porque lo que hay que celebrar en serio son los 25 años ininterrumpidos de democracia", según sus propias palabras.

Afirma estar convencido de las bondades de la reforma política a la que considera "apartidaria", y remarca que no está de acuerdo con el sistema de stickers que propuso casi entre gallos y medianoche el polémico legislador peronista Domingo Carbonetti. Y pone especial énfasis en asegurar que la reforma política de Córdoba regirá en 2011, más allá de lo que se disponga en la elección nacional.

A continuación, una síntesis del diálogo que Schiaretti mantuvo con este diario en su amplio y ahora luminoso despacho de la Casa de Gobierno.

–¿La ley de reforma política salió como usted la esperaba?

–Sí, porque salió conforme a la recomendación de los expertos. No tiene carácter partidario y hay que tener en cuenta que Córdoba es la primera provincia que hace una reforma política a fondo y en serio. Recoge en todo las 25 recomendaciones de la comisión de notables que trabajó varios meses. Hay puntos centrales de esta reforma. En primer lugar, se acaba el aquelarre de las sumatorias que tanto confundían y molestaban al ciudadano a la hora votar. Segundo, la incorporación de la boleta única significa que se acaban las trampas para los partidos chicos. La gente tendrá la seguridad de que se simplificarán las cosas cuando se deba entrar al cuarto oscuro. La persona entra, tiene una sola boleta, marca a los candidatos de su preferencia y listo. Además, esto significa poner una provincia de Argentina al nivel del resto de Latinoamérica, porque somos el único país del continente que no tiene boleta única. Tercero, es importante la disposición que acota las campañas a 45 días y a 30 días la publicidad en los medios masivos de comunicación. Cuarto, se acaban las ventajas del partido de gobierno porque un mes antes de los comicios no se podrá hacer publicidad de los actos de Gobierno. Tampoco tiene permitido el Gobierno lanzar nuevos programas ni inaugurar obras 15 días antes de la elección. Quinto, es muy importante hacer transparente el financiamiento de las campañas, cuya mitad será pagada por el Estado. Y el sexto elemento clave es la fortificación de la Justicia Electoral, que recibirá más presupuesto, tendrá una cámara ad hoc y una nueva secretaría. Es clave que el control de la reforma y la gestión no esté en manos de ningún partido político ni del Gobierno, sino de un organismo independiente. En este sentido, me parece que Córdoba dio un paso significativo en el avance de la calidad institucional y eso servirá para que la gente vuelva a creer en la política. Argentina tiene un retraso en este sentido y hay países de la región que ya tienen voto electrónico. Bueno, esta reforma es un paso hacia eso.

–Hay dudas sobre cuándo entrará a regir esta reforma porque se sabe que en 2009 no se aplicará. Pero en 2011, si coinciden los comicios provinciales y nacionales, puede que Córdoba tenga el sistema de boleta única y la Nación, no. Entonces, ¿habrá que esperar hasta que la Nación realice la misma reforma?

–En 2011 se votará con este sistema. Si hay coincidencia de fechas, Córdoba irá con boleta única y la elección de presidente o de legisladores nacionales se regirá por la ley nacional. Esta reforma regirá desde 2011. Mi decisión como gobernador fue autolimitar la ventaja que tenía el Gobierno.

–Se empañó la discusión del proyecto de reforma por algunos sugestivos cambios de última hora, como la aplicación de un extraño sticker impulsado por el legislador Domingo Carbonetti.

–Creo que había una decisión de los partidos de la oposición, luego de 10 meses de debate, de levantarse cuando se llegara a la instancia definitiva. Cualquiera excusa venía bien para eso. Acá lo de fondo es que hubo casi un año para debatirla y se aprobaron lo que fueron las conclusiones de la comisión de notables, la cual le da carácter apartidario. Si me preguntan lo que pienso del tema, tengo que decirle que no, pero la reforma que se dio tiene un nivel de consenso.

–Volvamos a los stickers…

–Eso no tenía consenso. Y yo no estoy de acuerdo porque no tenía consenso. Me dicen que Chile lo utiliza, pero aquí no tenía consenso.

–¿A usted nadie lo consultó sobre ese cambio inesperado?

–No necesitaban consultarme nada porque mi posición era avanzar sobre los puntos sugeridos por la comisión. Y los stickers no figuraban entre las recomendaciones.

–¿El radicalismo será primera minoría en la Legislatura?

–Lo será el día que tenga más legisladores que el juecismo, eso lo tiene que evaluar la Legislatura. No se puede burlar la voluntad popular. Lo que pasa es que el sistema de sumatorias hace que el juecismo vaya perdiendo legisladores porque fueron una conjunción de fuerzas que tributaban a un solo candidato y, luego, a la hora de la verdad se comienzan a disgregar en la Cámara. Esto es lo malo del sistema de sumatorias. ¿Cómo puede tener gobernabilidad alguien que llega con 20 partidos que son antagónicos, con distintas ideologías? Sólo sirven a la hora de conseguir votos... lo que le sucede al Frente Nuevo es que como utilizó el sistema de colectoras, ahora se le desgrana, pero mientras tenga mayor número de legisladores, tiene que ser considerada la primera minoría. Si una fuerza pierde el número de legisladores porque se desbandan o se dividen, es otra historia, que la tendrán que evaluar los legisladores. Nunca puede ser el gobernador quien defina esto.

–Otra designación polémica fue la de Mario Decara como defensor del Pueblo. Se habló de un acuerdo entre el peronismo y un sector del radicalismo. ¿Cuál es su opinión?

–Yo no tengo opinión sobre este tema, porque es una potestad que por tradición le corresponde a las fuerzas de la oposición. Ni siquiera lo propuso Unión por Córdoba. Lo hicieron siete legisladores de la UCR y 80 intendentes de ese partido. Y al tema lo trató la Legislatura.

-¿Pero no hubo un acuerdo con el peronismo?

–Yo no debo opinar sobre la designación de Decara. A ese tema lo trató la Legislatura.

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