Reforma política: el oficialismo tienta al PJ disidente

Viró de interlocutor ante la intransigencia de la centroizquierda; negativa a la boleta única
El oficialismo cambió de interlocutor: ante la dureza que exhibieron los bloques de diputados de centroizquierda para apoyar el proyecto de reforma política del Gobierno, el kirchnerismo viró ahora hacia un sector del PJ disidente que, en reuniones discretas, se mostró predispuesto a negociar modificaciones al texto oficial.

"Nuestra idea es tratar de acordar la mayor cantidad de cambios posibles al proyecto para evitar trampas en las elecciones internas si competimos contra (Néstor) Kirchner", confesó a LA NACION uno de los negociadores del peronismo disidente. No obstante, aclaró que el apoyo de su sector no está garantizado aún. "Queremos primero ver cómo quedará la letra fina del nuevo proyecto", deslizó.

En el peronismo disidente no todos opinan igual de la iniciativa del Gobierno. Los santafecinos que responden al diputado Jorge Obeid anticiparon ya su rechazo, pero los cordobeses y algunos bonaerenses, como Jorge Sarghini y Graciela Camaño -que ya abandonó el bloque oficial-, son proclives a negociar cambios, al igual que el salteño Marcelo López Arias. Camaño es, todavía, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales y comanda junto al oficialista Jorge Landau las modificaciones al proyecto de ley, bajo la estricta tutela del director nacional electoral, Alejandro Tullio, quien ayer rondaba por los pasillos del bloque kirchnerista.

Hay dos puntos que este sector del peronismo disidente pretende modificar en el proyecto de ley. Su artículo 15 establece que la designación de los precandidatos para las elecciones internas "es exclusiva" de las agrupaciones políticas; los disidentes desconfían y temen que el candidato que surja de su seno para enfrentar al oficialismo no pueda hacerlo si el PJ sigue presidido por Kirchner.

Los disidentes también reclaman que los representantes de los candidatos a las primarias integren la junta electoral y que, ante cualquier irregularidad que se detecte, el afectado pueda apelar a una acción sumarísima ante la Justicia para que ésta resuelva. Las negociaciones continuaron todo el día de ayer. "Creemos que vamos a superar los 140 votos", se entusiasmaba el jefe de bloque, Agustín Rossi.

Apuro

El bloque oficialista se empecina en llevar el miércoles próximo la reforma política al recinto; el día anterior espera emitir el dictamen respectivo con la mayor cantidad de avales posibles de la oposición. Pero la tarea no se presenta sencilla, máxime porque la Constitución nacional exige 129 votos positivos en el recinto para aprobar la iniciativa. La UCR, la Coalición Cívica y Pro tienen más reparos que coincidencias con el proyecto, pese a que el oficialismo ya les adelantó que aceptará algunas de sus peticiones de cambio.

Pero hay algo que el Gobierno no está dispuesto a ceder: la instrumentación de la boleta única en reemplazo de la lista sábana, un reclamo casi unánime de casi todos los bloques, incluida la centroizquierda.

"A diferencia de otras leyes en que supimos acompañar al oficialismo, creemos que esta iniciativa no es buena: busca resolver la interna del PJ y consolidar el bipartidismo. No la vamos a votar", enfatizó Eduardo Macaluse (Solidaridad e Igualdad).

Binner no quiere ir con Kirchner

SANTA FE.- El gobernador santafecino, el socialista Hermes Binner, aseguró ayer que "es absolutamente imposible" que integre una fórmula presidencial con Néstor Kirchner para las elecciones de 2011, porque tienen "concepciones diferentes sobre la realidad". "Quienes insisten en este tema son los enemigos", dijo el mandatario, quien junto con su par cordobés, Juan Schiaretti, encabeza una misión comercial en Malasia. Desde Kuala Lumpur, Binner emitió idéntica opinión sobre una eventual fórmula junto al actual vicepresidente, Julio Cobos. "No me interesa hablar de la fórmula. Me interesa formar un programa", subrayó.

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