Reforma política: El Obispo sugirió revisar algunas políticas públicas

Monseñor Lona recomendó cambios en el Programa Salud Sexual y Reproductiva, en el Plan de Inclusión Social y se mostró a favor de la vuelta de los institutos de menores. También aportó su punto de vista sobre la educación sexual y sobre el sostenimiento al culto y a la educación católica.

El obispo de San Luis, Jorge Luis Lona, propuso ayer revisar el funcionamiento de algunas políticas públicas, entre ellas, el Programa Salud Sexual y Reproductiva, el Plan de Inclusión Social, y la visión sobre la asistencia a la minoridad desprotegida y carenciada. También recomendó mantener otras, como el compromiso estatal de sostener a la Iglesia Católica y el porcentaje de subvención que reciben las escuelas de gestión privada. Las sugerencias del prelado puntano fueron las últimas que recibió la mesa bicameral para la reforma política de cara al informe final que aportará una serie de medidas destinadas al fortalecimiento de las instituciones locales.

Monseñor no se apartó de la línea que baja desde la Santa Sede y en los 25 minutos que estuvo al frente del atril mezcló citas textuales de encíclicas papales y documentos religiosos con artículos de la Constitución Nacional y Provincial como fundamentos de los cambios que propició a nivel local.

“Esta propuesta tiene un alcance y referencia universal, que se ha expresado en la Doctrina Social de la Iglesia, y desde tal dimensión son también aplicables a las situaciones propias de nuestra Patria y nuestra provincia”, aclaró antes de empezar a leer el documento de cuatro carillas y media, que entregó en papel y en soporte informático a diputados y senadores.

Apenas terminó de citar una encíclica de Juan Pablo II sobre la democracia, Lona irrumpió con las propuestas. Y partió de mencionar el derecho a defender la vida humana desde su concepción, consagrado en la Constitución de la Provincia, para aconsejar al Programa de Salud Sexual y Reproductiva que evite “la difusión de cualquier fármaco o dispositivo abortivo”.

También sacó a relucir su defensa de la familia, como célula fundamental de la sociedad, para plantear que el Plan de Inclusión Social debería atender preferentemente a los núcleos “numerosos carenciados” y “permitir la permanencia de la madre en el hogar”. La cabeza de la Iglesia sanluiseña basó su pretensión en que la jefa de familia tiene una “irremplazable labor como educadora y protectora de los hijos” y “no puede quedar supeditada a una prestación laboral que la aleje de aquella responsabilidad de tan alto beneficio social”.

Sobre el último punto, la presidenta provisional del Senado María Antonia Salino le consultó al final de la exposición si no consideraba cada vez más importante la figura del padre en la crianza y en el cuidado de los hijos y por eso la formación se había tornado más compartida. Lona respondió con diplomacia y si bien festejó la actual complementariedad del varón y la mujer, deslizó que el rol de la madre es insustituible.

Menores, familia y Estado

“El número cada vez más elevado de menores desprotegidos, que por ello caen en prácticas y conductas antisociales, no puede quedar sin respuesta institucional”, fue el llamado de atención del titular de la Diócesis de San Luis sobre cómo ve el escenario provincial tras el cese de la internación de menores en institutos especializados.

Si bien en el texto sólo mencionó que se deben procurar “servicios públicos y privados” que garanticen la asistencia al sector, tras el pedido de aclaración del diputado Pedro Risma, el obispo blanqueó su favoritismo por volver a instaurar los institutos. Aunque dijo que es un tema abierto, que requiere un cotejo de soluciones y en el que tiene gran responsabilidad el poder político porque “los chicos pasan cada vez más de víctimas a victimarios”.

Lona también destinó un párrafo a la educación sexual. Dijo que debe considerarse como un esfuerzo común entre la familia y la escuela a fin de “afianzar el natural ordenamiento de la sexualidad hacia el amor perdurable”.

Ante la atenta mirada del senador nacional K Daniel Pérsico, el prelado dejó sus consideraciones con respecto al poder político. Se mostró en contra de que el Ejecutivo tenga una desproporcionada suma de atribuciones y abogó para que los funcionarios y magistrados de los tres poderes del Estado transparenten su situación patrimonial.

Estado y la Iglesia

La relación entre el Estado y la Iglesia constituyó el último punto de su documento, donde dejó sentadas las bases que no se deberían modificar de cara a cualquier reforma o ley. Según Lona, se debería mantener la obligación constitucional del Estado a cooperar en el sostenimiento económico del culto católico. Y su expresión de deseo la apuntaló en que asegura que la “gran mayoría del pueblo de San Luis adhiere a la fe católica”.

Además pidió que se garantice la continuidad del porcentaje de subvención estatal a los colegios privados para que todos gocen de “la libre elección de la educación para sus hijos”.

Una visita y una audiencia especial

La visita del obispo de San Luis a la mesa de la reforma política tuvo un contexto especial, que quedó marcado desde que terminó de caminar las largas escalinatas de ingreso al Palacio Legislativo, donde fue recibido por la presidenta provisional del Senado, María Antonia Salino.

Monseñor Lona llegó junto a autoridades de la Universidad Católica de Cuyo: Javier Vera Frasinelli (vicerrector), Carlos Auche (decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales), Francisco Guiñazú (miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Derecho) y Alejandro Guzmán (secretario general académico).

´Tona` lo acompañó en el ascensor que lo trasladó hasta el Salón Azul, ubicado en el 3º piso del edificio. Allí se desarrolló la audiencia pública, que organizó especialmente la conducción de la mesa bicameral porque el tiempo para receptar propuestas había expirado el 10 de octubre.

La presentación también fue singular. Salino se encargó de mencionar cada uno de los nombres de los legisladores presentes y del funcionario que representó al Ejecutivo, Jorge Chada del Ministerio de Gobierno, algo que no ocurrió en el resto de las audiencias. Y entre el público se destacó la presencia del senador nacional K, Daniel Pérsico.

Informe final con fecha inamovible

“Después de esta sesión especial no hay otra”, dijo la senadora ´Tona` Salino ante la consulta de este matutino sobre si la mesa bicameral para la reforma política tiene pensado otra audiencia pública para recibir más propuestas.

Con esa afirmación cerró el capítulo que se había anunciado hace 15 días tras el paso por el atril del rector de la Universidad Nacional de San Luis, José Luis Riccardo, de funcionarios judiciales y de concejales de Villa Mercedes.

Ayer Salino reveló que durante tres meses más de 120 entidades y asociaciones de distinta índole de la provincia hicieron su aporte al proceso que busca fortalecer las instituciones. Y dijo que la fecha para terminar el informe final no se toca, al menos por ahora. El 15 de noviembre es el plazo que se fijaron para elaborar el escrito que llegará a los tres poderes del Estado.

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