Reforma política: harían cambios en pos de seducir a la centroizquierda

Pese a que temprano buscó instalar la necesidad de un debate rápido y acotado, con el correr de las horas el FpV se mostró permeable a bajar el piso de sufragios mínimos para participar en una elección. Es que necesita el apoyo de sus aliados tradicionales para alcanzar los dos tercios necesarios en Diputados.
El kirchnerismo decidió aplicar una doble estretegia para avanzar en la reforma política. Por un lado, lanzó una ofensiva mediática para instalar la necesidad de un debate rápido y acotado. Y, por el otro, hizo trascender su disposición a bajar el piso de votos mínimos que requiere una fuerza para participar en una elección general. El objetivo: obtener el apoyo de sus aliados de centroizquierda para alcanzar los dos tercios de los votos que impone la Constitución y tener la media sanción de Diputados antes del 30 de noviembre, cuando terminan las sesiones ordinarias.

En ese sentido, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, explicará el martes ante el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Presupuesto y Justicia de la Cámara Baja los alcances del proyecto oficial.

De esa manera, el oficialismo pondrá en la cancha su proyecto que -según reconocieron fuentes del bloque kirchnerista- puede tener algunos cambios "por el lado de los porcentajes" para permitir un consenso, incluso de aquellos "partidos chicos de izquierda", potenciales aliados K, que se ven perjudicados por la movida.

Esta mañana, tanto el jefe del bloque de diputados del FpV, Agustín Rossi, como los legisladores de esta bancada, Diana Conti y Jorge Landau, dijeron que el debate "no tiene que llevar mucho tiempo". Rossi, no obstante, anticipó que el oficialismo iba a buscar "acuerdos y consensos" con la oposición.

LILITOS. El jefe del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, está trabajando con sus asesores en un proyecto alternativo para proponer, en primera instancia, a sus socios del Acuerdo Cívico y Social (radicales y socialistas) y, luego, a otras bancadas de oposición.

Su propuesta incluirá la insistencia por la creación del ingreso ciudadano para la niñez (anunciado ya la semana pasada por Elisa Carrió) y una serie de puntos para transparentar el proceso electoral, indicaron fuentes partidarias.

Entre esos puntos básicos se encuentran la inclusión de la boleta única, la separación del Poder Ejecutivo del proceso electoral, con la instauración de una autoridad de aplicación autónoma, que deberá manejar el control de los comicios, el escrutinio provisorio, así como la distribución de los recursos para los partidos políticos y la publicidad.

La reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales (cabecera en el trámite del proyecto), de Justicia y de Presupuesto y Hacienda, está prevista para 16 en el segundo piso del edificio Anexo, aunque todavía no está definida la fecha para emitir dictamen.

Las comisiones son presididas por diputados del Frente para la Victoria y están integradas por mayorías del elenco oficialista y de expresiones afines, lo cual allana el camino para que el dictamen salga en los plazos que defina el kirchnerismo.

El proyecto de ley ingresó el miércoles pasado al Congreso sin contar con el apoyo de los bloques de la oposición, que declinaron asistir al acto en el que realizo el anuncio la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la semana pasada.

Sin embargo, el bloque del Frente para la Victoria aceptaría realizar cambios al proyecto -que para ser aprobado exige dos tercios de los votos de la Cámara- y atender así algunos de los planteos de la oposición.

Los partidos chicos sostienen que el proyecto apunta a favorecer el bipartidismo en detrimento de otras expresiones minoritarias que, si no hay modificaciones, tenderían así a desaparecer.

Ayer, los diputados Federico Pinedo (PRO) y Oscar Aguad (UCR), además del electo legislador nacional Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur), salieron al cruce nuevamente de la iniciativa oficialista.

"Es una ley a medida de Néstor Kirchner, de cosas que sólo lo benefician a él y él cree que lo beneficia", afirmó Pinedo, y añadió que "hay algunos temas de esta reforma que me dan vergüenza y lástima".

En tanto, Solanas (segundo en los comicios de junio en esta capital), advirtió que Kirchner "prepara el terreno para su vuelta" a la jefatura de Estado con el proyecto presentado la semana pasada, al que además calificó de "perverso".

En esa misma línea, el radical Aguad, si bien admitió que la reforma política "es necesaria", cuestionó "la locura de las urgencias del kirchnerismo" para aprobar el proyecto en el Congreso antes del recambio parlamentario del mes próximo.

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