"La reforma del FMI va un poco lenta"

"La reforma del FMI va un poco lenta"
Así lo señaló el presidente del BCRA, Martín Redrado, tras la cumbre del G-20 realizada en Londres
LONDRES.- La reunión de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G-20 "fue positiva para todo el mundo y en particular para los países emergentes", porque trata de evitar una recaída de la economía mundial, según afirmó Martín Redrado a LA NACION en Londres, antes de regresar a Buenos Aires de la reunión en la que se prepararon las bases de la cumbre del G-20 en Pittsburgh, EE.UU., el 24 y 25 de este mes. Sin embargo, consideró que "la reforma de los organismos multilaterales va un poco lenta" porque para que alguien aumente su participación, otro tiene que disminuirla. "No veo muchos que tengan ganas de hacerlo", agregó Redrado.

-El G-20 decidió continuar con las actuales políticas de estímulo fiscal, monetario y financiero?

-Esta es la decisión más importante. Cuando hace un par de meses se comenzó a hablar de estrategias de salida, todos reconocimos que la incipiente recuperación seguía siendo frágil y que era necesario seguir implementando hasta 2010 todos los estímulos para no caer en lo que se llama una recuperación en W (después de una frágil etapa de recuperación, se produce una nueva caída).

-¿Cuál será la consecuencia para países como la Argentina?

-Que haya un compromiso de seguir impulsando políticas expansionistas es importante para nosotros, sobre todo desde el punto de vista de la caída que tuvo el crédito para el comercio internacional. Esto golpeó a todo el mundo y también a nuestro país en el terreno de las exportaciones. Esto impacta en uno de los motores del crecimiento, que es la inversión y el consumo y, obviamente, en el comercio internacional.

-También parece consolidarse la idea de avanzar hacia una mejor regulación financiera.

-La Argentina tuvo una activa participación en el debate sobre la necesidad de mejorar la regulación financiera. La Argentina y otros países de la región tienen una sólida experiencia en el manejo de crisis financieras. Nuestra contribución fue intelectual. Insistimos en que los bancos necesitan más capital y más liquidez. Y aunque esto es un problema, sobre todo de los países desarrollados, también es necesario que la remuneración de los ejecutivos tenga relación con los riesgos que se corren. Debe haber una relación entre riesgo y salario de los ejecutivos y traders . La Argentina también insistió en la necesidad de una mayor regulación, control y penalización de los paraísos fiscales.

-Los países latinoamericanos también tienen experiencia en lo que se llama descalce de monedas. ¿Cuál fue la posición argentina?

-También aquí tuvimos activa participación. Es muy importante medir el riesgo en el descalce de monedas. Ese fenómeno ha pegado muy fuerte en los países de Europa del Este, cuyos bancos prestaban en moneda extranjera y, cuando se produjo la crisis, con la consiguiente devaluación, la gente se vio confrontada a unas deudas imposibles de pagar.

-¿Cuál fue el mecanismo que creó la Argentina para evitar que ese fenómeno se repitiera?

-Uno de los cambios estructurales que hicimos fue tener un sistema financiero con activos en moneda local, pasivos en moneda local y un prestamista (el Banco Central) sólido, que pudiera proveer liquidez. Esto fue lo que hicimos México y la Argentina, que, por primera vez en varias décadas tienen una situación monetaria y financiera que les permitió no tener problemas con ninguna entidad financiera y responder a los depositantes. Creamos colchones para poder amortiguar los impactos de la crisis. Es la primera vez en América latina, y aquí hablamos de México, Brasil y la Argentina, que una crisis financiera no impacta sobre las tasas de interés, sobre los tipos de cambio y sobre la salud de los bancos.

?Usted también parece satisfecho en el terreno de la reforma de los organismos financieros multilaterales.

?Así es, porque se amplió la participación de los países emergentes. La Argentina está en el Consejo de Estabilidad Financiera y en el Comité de Normas de Basilea, que fija las reglas para los bancos centrales. El Banco Central de la Argentina forma parte de ambos organismos; esto nos da un papel real en las nuevas reglas de juego mundiales.

?La Argentina pide una reforma de los organismos multilaterales como el FMI y el Banco Mundial. ¿Cuáles fueron los puntos positivos en ese sentido?

?Estamos satisfechos por el aumento de capital. Y también porque se haya llegado en tiempo y forma a pagar los 2500 millones de dólares que nos corresponden por la ampliación de derechos especiales de giro (DEG), que fueron abonados el 28 de agosto. Obviamente, los países emergentes estamos reclamando una mayor participación en la toma de decisiones. Los que más presionamos en ese sentido somos China, la India, Brasil, México y la Argentina, en particular.

?¿La reforma toma cuerpo?

?Yo creo que esa reforma va un poco lenta. Porque para que alguien aumente su participación otro tiene que disminuirla. Yo no veo muchos que tengan ganas de hacerlo. En particular los europeos, que no quieren disminuir su cuotaparte.

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