Reforma: el Gobierno aceptaría cambios

Negociará con los partidos chicos flexibilizar las restricciones para participar en los comicios
La Casa Rosada analiza introducir modificaciones al proyecto de reforma política que lanzó la presidenta Cristina Kirchner anteayer. Apremiado por el escaso tiempo que queda para el recambio legislativo del 10 de diciembre, el Gobierno negociará con los sectores de centroizquierda la aprobación de la iniciativa a cambio de bajar el mínimo de votos que deberá sacar un candidato en las elecciones primarias para postularse en los comicios generales.

Con el calendario en contra, el jefe del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, apalabró ayer al ministro del Interior, Florencio Randazzo, para que el martes inicie la ronda de audiencias en la Cámara baja. Espera sacar dictamen lo antes posible y darle la media sanción en la última semana de noviembre.

De todas maneras, ayer en la Casa Rosada circuló cierta preocupación de los legisladores del oficialismo que presenciaron el anuncio de la Presidenta de dar una asignación mensual por hijo a los padres desocupados. "Nosotros tenemos que aprobar la ley. Si no bajamos el piso mínimo del 3 por ciento no vamos a conseguir apoyos", confió a LA NACION un encumbrado diputado.

En el Gobierno contemplan la posibilidad de que la UCR vote en contra del proyecto, a pesar de que podría quedar beneficiada con el mecanismo de elecciones primarias, simultáneas y obligatorias. Por eso, las negociaciones del bloque kirchnerista se concentrarán en los partidos de centroizquierda, como el SI o Proyecto Sur, habituales aliados del Gobierno, que salieron a cuestionar con dureza el proyecto oficial.

Sucede que la iniciativa que la Presidenta envió anteanoche a la Cámara de Diputados contempla que para que un candidato pueda participar de la elección general deberá conseguir el 3 por ciento de los votos válidos emitidos, lo que sería alrededor de 600.000 votos. Esa restricción corta de plano las chances de algunos partidos. Según pudo saber LA NACION, se podría dejar en un 2 por ciento.

En la Cámara de Diputados ya reconocen que necesitarán hacer modificaciones para conseguir la media sanción en tiempo récord. Se analiza prorrogar las sesiones ordinarias que finalizan el 30 de noviembre. Pero con una salvedad: sólo extenderían el período hasta el 9 de diciembre, un día antes de que asuman los nuevos diputados. La prórroga les dará más tiempo a la Cámara baja y al Senado para sacar este año la reforma política. En el Gobierno sostienen que el paso más complicado será en Diputados y que podrían dejar para el nuevo Congreso la sanción.

Otra carta que se guarda el Gobierno para negociar es la boleta única. Si bien ayer Randazzo ratificó en conferencia de prensa que no contemplaba un cambio de ese tipo, sostuvo que debería ser el camino obligado cuando se reduzca la cantidad de partidos políticos, que propicia el proyecto del oficialismo. "Si nos animamos a mejorar el sistema político seguramente podremos ir más adelante a la discusión de este sistema", planteó el ministro. Y agregó: "La boleta única sería formidable, pero en los países que la usan hay un sistema de partidos mucho más acotado".

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