Refaccionan centros comunitarios donde comen más de 1.300 personas

Las actividades se realizan en los comedores en que se distribuyen los alimentos a cerca de 450 familias. Harán obras de cloacas y conexión de gas, más la colocación de azulejos y compra de equipos.
Conjuntamente con las actividades que se realizan desde el programa de Seguridad Alimentaria de Promoción Social, se refaccionan 16 centros comunitarios donde se elabora la comida para casi 450 familias de la ciudad. Estos arreglos buscan mejorar las condiciones de higiene y seguridad, y "la calidad vida de aquellos ciudadanos que reciben la ayuda alimentaria desde el Estado", dice Gonzalo Parodi, subsecretario de Promoción Social.

El programa municipal brinda alimento en varios formatos a más de 26.200 personas en toda la ciudad. La mayoría de las entregas se realizan a través de los bolsones, pero 1.393 de estos beneficiarios reciben las viandas directamente procesadas para que luego coman en sus casas.

Como una primera medida de esta serie de actividades, se realizó la capacitación de 80 manipuladores de alimentos; es decir, aquellas personas que están vinculadas a los espacios comunitarios. Luego se avanzó en las infraestructuras de los edificios en los barrios Las Quintas, Casasnovas y Nueva Argentina.

"Todas las reformas están realizadas por las cooperativas de trabajo que se forman en Economía Social", indica Gonzalo Parodi, y agrega: "Los emprendimientos se dan con una línea totalmente productiva, para que generen ingresos a través del esfuerzo y el trabajo, lo que antes eran los planes sociales".

Seguridad e higiene

En el Casasnovas, donde se está construyendo junto a la vecinal un nuevo salón, se entregaban las viandas en la misma vecinal, cerca del jardín maternal. "Se tendrán todas las condiciones necesarias para el cuidado de la higiene, tendrá conexiones de cloacas, estará azulejado y con reboque afuera", comenta Parodi.

-¿Qué importancia tiene poner en condiciones estos contextos?

-Nosotros nos encontramos con centros comunitarios que surgen por necesidad pero no están en condiciones como para desarrollar las actividades, no tienen piso con cerámico o azulejos en las paredes -responde Natalia Acosta, responsable de Seguridad Alimentaria-. Nuestro objetivo es fortalecer los comedores, darles la infraestructura necesaria para que el servicio esté en condiciones de entregar un alimento inocuo. Por esto, apuntamos a que todas las cocinas tengan las cuestiones mínimas de seguridad e higiene.

Según Acosta, "también es importante mantener el equipamiento, como heladeras o freezers que nos permiten mantener las cadenas de calidad de los productos", por eso se realizará la compra de cocinas industriales, y se harán conexiones de gas en donde se requiera.

Parodi destaca lo importante de esta inversión, comentan que el proyecto de refacción está destinado sólo a los centros de cocción, donde se procesan los alimentos y desde donde luego se los distribuye para que sean consumidos en los hogares. En la actualidad hay 16 centros en la ciudad y el objetivo es que todos cuenten con las condiciones básicas de seguridad.

En 140 centros

En la actualidad funcionan más de 140 espacios comunitarios donde se entregan productos del programa de Seguridad Alimentaria. De este modo, indican en Promoción Social, "no hay ninguna persona que esté vinculada al programa que tenga un centro de distribución a más de 5 cuadras de su casa".

Se trabaja con comedores, clubes, vecinales, centros comunitarios, y a partir de eso se genera el vínculo con los vecinos.

Con actividad pese a la gripe A

Por definición de la Subsecretaría de Salud, días atrás se suspendieron por prevención a la gripe todas las actividades recreativas del Municipio, muchas de ellas dependientes del área de Promoción social. Sin embargo, la entrega de alimentos se mantiene en los comedores. "Como en los centros de cocción se procesan los alimentos pero no se los consume sino que se los distribuye a cada grupo familiar, no hay aglomeración de gente", explicó Gonzalo Parodi. Señaló que no es necesario que se corten las actividades porque no hay en la ciudad un comedor en el que se junten 200 personas a comer, por lo tanto no hay peligros de contagio.

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