Fue reemplazado el Jefe Distrital en su lugar asumió el comisario Ruiz.

En una sencilla ceremonia protocolar realizada en la Comisaría local, se realizó este viernes 21 de agosto, el traspaso del mando de la Jefatura Distrital de Salto, dejando su puesto el Comisario Inspector Rubén Oscar Benítez y recibiendo al nuevo titular, Comisario Inspector Juan Carlos Ruiz.
El acto estuvo encabezado por el Jefe Departamental de Pergamino de la Policía de la Provincia, Comisario Mayor Roberto Gabin y contó con la presencia de otros altos jefes, el Intendente Municipal Oscar René Brasca, concejales, autoridades eclesiásticas, representantes de distintas entidades y comisiones de fomento además de numerosos amigos que se dieron cita para la emocionante despedida.

La periodista Nelvi Cormano tuvo a su cargo las presentaciones, invitando a su colega Aníbal Marzano para leer las numerosas notas de adhesión.

El Jefe Gabín puso en funciones al nuevo Jefe Distrital y se firmaron los libros de rigor.

Las emociones subieron de tono luego de leer una nota el jefe saliente y con la entrega de distintos obsequios que les brindó a subalternos y amigos y los recibidos por Benítez como recuerdo de su paso por la Jefatura de Salto.-

LAS PALABRAS DE BENÍTEZ

En parte de su alocución el Comisario Inspector Benítez dijo: "Por un azar del destino me tocó un día, hace justamente dos años y siete meses hacerme cargo de la policía de Salto y así dirigir seres humanos conduciéndoos para una obra de bien común, con sentido de responsabilidad, aunando los esfuerzos, y sabiendo que si en cualquier actividad el factor humano es decisivo, en la policía es absolutamente esencial".

"Fue mi meta, la buena atención al público, que se actuara con sensibilidad, pero también con eficiencia, fue un logro llegar a tener hoy una dependencia limpia y ordenada, sin reproches administrativos y judiciales, fuí garante permanente del respeto hacia las personas detenidas otorgándole buen trato a sus familiares" mencionó Benítez.

"Trabajé con las puertas de mi despacho abiertas para que todos me encontraran, así de esta manera me hice cargo de innumerables casos y conflictos, no distanciándome nunca de la realidad..."

Habló de su trato con las instituciones, el apoyo de la fiscalía local, la creación de la oficina de violencia familiar, la asistencia espiritual a los detenidos por parte de sacerdotes y pastores de Salto, de sus charlas con jóvenes y delincuentes salidos de la cárcel y sobre el trato con su personal.

Más adelante dice "con este ideario llegué a la policía, y desde el primer día mi propósito ha sido estrechar los vínculos dentro de ella, dedicándome a promover un acercamiento con el vecino, que me permitiera generar confianza y sirva de estímulo a mis hombres en el cumplimiento del deber".

"Presenté proyectos, trabajos que mejoraran la seguridad, reclamé la necesidad de contar con más hombres y mayores recursos, esforzándome por mantener una institución respetable, con amplio espíritu de servicio y un alto sentido de la responsabilidad como custodio del orden público".

"Hoy, una cierta parte de la prensa, esparce noticias, muchas de ellas mal intencionadas, augurando acuartelamiento nunca concretados y decretando fallas de conducción inexistentes y quedando el funcionario policial indefenso, librado a un desmentido y carezco de fuerzas para contrarrestar los infundíos que se dicen".

"Distorsión de los hechos, baja calidad informativa, ironía, agravios, confunden al vecino, provocando en mi desaliento, al ver que las buenas acciones n o se publican, solo lo malo vende y capta la atención y siento tristeza por el mal trato injustificado, mientras mi familia, amigos, subalternos sufren de impotencia por no poder hacer saber a la opinión pública la verdad...."

Continúa hablando de la respuesta dada a estos infundíos con hechos tangibles, mostrando en las estadísticas tener el índice delictual más bajo de toda la región, mencionando a sus subalternos que trabajaron con eficiencia y dedicación y finalmente termina diciendo: "La comprensión, el diálogo, el respeto mutuo, la tolerancia, fueron y serán mis armas, ante las grosería y desconsideración".

"A mis autoridades, vecinos, amigos, quiero decirle que nuestra institución policial que represento, nunca ha bajado sus brazos en la lucha contra el delito, tratando siempre de defender una forma privada y familiar que es, una preciada característica de nuestro pueblo".

"Quiera Dios iluminarla, y vuestra comunidad apoyarla en su acción con buena voluntad, respeto y confianza".

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