"La reelección es el daño más profundo de la política argentina porque implica que el individuo es más importante que el cargo"

El Licenciado Julio Donato Bárbaro arribó a Formosa en el marco de las charlas debates que periódicamente organiza el Instituto de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de Formosa.
Minutos antes de presentar su disertación en el Club Social de la ciudad, quien fuera dos veces diputado nacional, en 1973 y 1983, ocupara la Secretaría de Cultura de Carlos Menem y entre el 2003-2008 fuera designado Interventor del COMFER, charló en exclusiva con El Comercial sobre política local, nacional y su visión de país después del 28 de junio.

- ¿Cuál es el motivo de su paso por Formosa, Bárbaro?

- Antes que nada, quiero aclarar que no estoy en campaña ni soy candidato a otra cosa que no sea discutir política, porque me parece que la discusión es lo único que importa para enriquecer la política argentina.

Yo le decía a unos compañeros que cuando se ponen a discutir Mauricio Macri y Francisco De Narváez por la privatización de Aerolíneas o de las jubilaciones, es un síntoma que empezamos a hablar en serio. Porque lo otro es sólo denuncia, y se evita poner en el tapete, por ejemplo cuál es el lugar del Estado, de lo privado, una idea de sociedad, cuando vemos que Brasil y Lula están un 75% de consenso.

- ¿Por qué pudieron llegar ellos a ese nivel de desarrollo?

- Sentimos que ese Brasil con ricos y pobres tienen un proyecto que es común, mientras que acá vemos que el gobierno actual discute si sacan en la provincia el 30 o el 33 por ciento cuando tuvo dos tercios, y ahora tiene un tercio del congreso.

Entonces me parece que el 28 a la noche se va a discutir que perdió toda la dirigencia política porque la dirigencia política argentina va a estar con un gobierno débil y una oposición que nadie sabe que pasará después. Lo único que sabemos es que esta forma de hacer política se terminó, pero lo que viene no.

- ¿Qué le pasa cuando habla con sus amigos o desconocidos sobre la realidad del país?

- A nosotros nos paran por la calle y nos dicen "No se a quién votar". Ese "no se a quién votar" es una expresión clara que la dirigencia política no le ofreció a la sociedad una esperanza, y esa unión al candidato es muy light, porque tenemos una cantidad de personajes que todos hablan bien de Perón, pero él decía que después de él venía la organización, y la organización peronista no existe. El partido está, están los partiditos y los jefes, pero ni hablemos de la provincia o en los sindicatos.

La crisis política

-¿Cuál es la salida a esta crisis política?

-Creo que la política argentina tiene que salir del personalismo, porque el personalismo sustituye la idea. La política argentina necesita ideas y personajes sobran para nosotros pero también para los radicales, porque es una política que estalla en personajes menores, y carece de debate sobre la sociedad que viene.

-¿Por qué no se discuten ideas en las campañas?

- Hay una renuncia de la política a la inteligencia, la política ha renunciado al debate porque en alguna medida después de lo que Cavallo generó y la destrucción que él generó fue lo peor que nos pasó, el mayor retroceso de la historia argentina lo dieron Martínez de Hoz y Cavallo. Para ser más gráficos, te diría que antes de Cavallo no había cartoneros, no había marginales. En esta sociedad hay millones que mendigan porque se cayeron del mapa.

- ¿Cuál es la consecuencia de las privatizaciones a casi veinte años?

- Las privatizaciones destruyeron la estructura social a cambio de nada. Un señor almacenero fue destruido por un supermercado que lleva la plata de la gaseosa a Francia, y todos los almaceneros fueron marginados; pero cuando yo voy a Francia está la feria en el medio de la calle, porque ellos defendieron su estructura social.

Es el capitalismo sin límites el que ha destruido la estructura social, y esa es la marginalidad que hoy se tiene, cuando yo era pibe no había marginales, era una esponja la sociedad que absorbía al inmigrante y lo hacía obrero.

Falta de debates

-¿Falta un debate serio sobre nuestra historia reciente?

- Si, porque me parece que la falta de debate –yo he sido amigo de Kirchner, y mi diferencia con él ha sido su personalismo porque a su lado no pueden estar personas que no piensen igual que él- es porque las personas eliminaron el pensamiento, con Menem no tenemos nada rescatable, y con Kirchner muchas cosas, como ser la dignidad nacional, el manejo de la deuda, hay muchos elementos que rescato, pero la falta de democracia con los sectores fue terrible.

- ¿La falta de ideas es una consecuencia de un vacío o se trata de una estrategia política?

-Yo creo que el que tiene ideas no necesita enojarse. Si se diferencia por lo que es no necesita pelearse con los demás, me parece que la riqueza de ideas no merece el enojo.

Hoy en día no le dan fuego a nadie que no sea oficialista, aplaudidor, adulador, y la política muere cuando no hay rebeldía, pero también muere cuando una Lilita Carrió denuncia todo el día, porque mí estatura es la de mi adversario, y si yo degrado a mi adversario me degrado yo.

Entonces en la dialéctica Kirchner-Carrió perdemos todos, porque hay más enojo que pensamiento, es por eso que si en esta etapa si viene algo nuevo debería pasar por ese lado.

- ¿El sistema político actual está armado para que se generen estas situaciones?

- Pasa que todos quieren poner al personaje por encima de las fuerzas del pensamiento y del debate.

Hay partidos que resisten al cambio de figuras porque hay estructuras sólidas como es el caso de Uruguay y lo va a hacer Brasil.

La reelección es el daño más profundo de la política argentina, de las políticas, de los sindicatos y de donde quiera, porque la reelección implica que el individuo es más importante que el cargo, y el cargo es más importante que el individuo no demos más vuelta.

Los individuos tienen que volver al llano para que la institución siga viva, la clave es que el personaje desaparezca y el equipo nazca y se genere, esto lo vemos en Estados Unidos o en cualquier país del mundo, ese cambio es la riqueza de la política.

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