Ya reducen salarios en el sector privado de Córdoba

En la provincia hay más de 90 firmas en procedimiento de crisis. Muchas negocian suspensiones que implican, de hecho, una rebaja del sueldo. Hay despidos, recortes de horas extra y de haberes entre los trabajadores informales.
Lejos de las presiones sindicales que a nivel nacional pugnan por negociar un aumento salarial para las paritarias 2009, las empresas de Córdoba, en especial en el sector industrial, están congelando o recortando salarios, medidas que se aplican “de hecho” o bajo acuerdos de suspensión que, en definitiva, representan menos dinero para el bolsillo de los trabajadores.

El panorama para los próximos meses es, además, poco alentador, teniendo en cuenta la contracción en la demanda interna y la caída de las exportaciones extra e intra Mercosur, ya sea por restricciones paraarancelarias o por la baja en las ventas. También es razonable esperar que este escenario no tarde en contagiarse a otros sectores de la actividad privada, tanto o más afectados por la crisis, como el comercio y los servicios, especialmente en el sector financiero.

En la primera línea de avance del glaciar salarial están los operarios que cobran sus haberes total o parcialmente “en negro”; la mayor parte de ellos están vinculados a empresas de uno a cinco empleados, talleres y fábricas de diversos sectores industriales, como la alimentación, el calzado, plástico y metalúrgicas. También sufren un severo impacto las pequeñas empresas de la construcción, contratistas y subcontratistas.

Según indicaron a LA MAÑANA fuentes empresarias, “no existe margen para incrementos de jornales, más allá de la voluntad de los empresarios de retener a los trabajadores, y a pesar de la caída estrepitosa de la demanda”. En este sentido, apuntaron que entre las firmas más afectadas por la baja actividad están los pequeños talleres de calzado, cuya facturación se desplomó entre 60 y 80 por ciento en los últimos tres meses.

La industria de la madera, que tiene un poderoso polo de desarrollo en el este provincial, también sufre las consecuencias de la baja de la demanda interna y externa y está aplicando medidas para congelar o reducir los costos laborales, lo que implica medidas tales como recorte de horas extra, suspensiones y rebaja de sueldos, en especial, en los niveles gerenciales.

Pero donde la crisis ha impactado de manera más veloz y profunda es en el complejo metalmecánico del cinturón industrial del Gran Córdoba. La caída de los mercados interno y externo ha derivado en una verdadera catarata de presentaciones de procedimientos de crisis ante la Secretaría de Trabajo de la Provincia. Según informó a este diario una alta fuente de esta cartera, a la fecha existen alrededor de 92 firmas en esta situación, de las cuales más de la mitad está vinculada a los gremios de la UOM y el Smata. Además, también hay numerosas presentaciones entre las industrias del plástico (también fabricantes de autopiezas) y del calzado, en tanto que la rama de alimentos y bebidas por ahora es la que ha resistido mejor los embates de la crisis.

La misma fuente indicó que alrededor de un tercio de las empresas ya acordó con los gremios esquemas de suspensiones que implican un salario con un piso del 70 por ciento, aunque la situación varía de empresa a empresa, y según el gremio y la modalidad de suspensión negociada. No obstante, muchas de estas medidas extraordinarias operan como recortes salariales encubiertos, ya que por ejemplo se las aplica a todos los fines de semana del mes; esto implica que muchos empleados, pese a seguir trabajando de lunes a viernes, cobren sus salarios con una reducción del 30 por ciento en ocho de los 30 o 31 días. Esto significa una rebaja salarial nominal en torno al ocho por ciento, que se agrava aún más si se tiene en cuenta el incremento generalizado de los bienes y servicios.

Más presión sindical

Mientras tanto, en los días previos a que comience una nueva ronda de paritarias, la CGT ratificó que exigirán incrementos salariales en las paritarias que comenzarán a negociarse en las próximas semanas.

“Nosotros decimos que tenemos convenios: algunos cierran en febrero, otros en marzo, otros en mayo. Eso es porque tenemos que modificar los salarios, no es ningún disparate”, afirmó Juan Belén, secretario adjunto de la CGT, respecto del inicio de la nueva ronda de negociaciones entre los gremios y las empresas. “Las patronales van a tener que considerar el efecto de esa crisis en el bolsillo de los asalariados”, advirtió. No obstante se prevé que los reclamos en el sector privado sean mucho más moderados que los que llevan adelante los empleados públicos. El Suoem de los municipales de Córdoba, por ejemplo, ya advirtió que quiere “para empezar” un incremento salarial del 25 por ciento, un porcentaje a todas luces fuera de contexto, tanto respecto a las expectativas inflacionarias como de las posibilidades económicas del municipio.

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