Reducen el horario de vacunación antiamarílica y hay quejas de vecinos.

Mamás con bebés menores de un año y turistas se acercan en los últimos días para inmunizarse contra la fiebre amarilla.
Posadas y Oberá. En los Centros de Atención Primaria de la Salud (Caps) de Oberá faltan dosis contra la fiebre amarilla y los vecinos que pretenden ser inmunizados se ven obligados a concurrir al hospital Samic, en donde la vacunación se realiza en horario acotado y no durante las 24 horas, tal como determinaron en principio las autoridades de Salud Pública. En el hospital René Favaloro de Posadas también se redujo el horario de vacunación desde hace unos días, a pesar que la semana pasada el Ministerio de Salud Pública incluso extendió los límites de edad para la vacunación antiamarílica ante el riesgo del avance de la enfermedad que ya causó dos muertes.

En Posadas, en el hospital René Favaloro de Villa Cabello precisaron que hace una semana se redujo el horario de vacunación porque concurre menos gente. Un cartel indica que el horario es de 10 a 14 o hasta agotar stock, porque disponen de 100 dosis por día.

En el lugar los enfermeros a cargo indicaron que en los últimos días se acercó mucha gente de otras provincias que está en Posadas de vacaciones, además de mamás que llevan a sus bebés a los que ahora vacunan desde los nueve meses.

En Oberá, la falta de dosis en los Caps genera inconvenientes y reclamos, sobre todo por parte de los habitantes de la periferia, ya que deben trasladarse varios kilómetros hasta el hospital y en muchos casos de a pie por cuestiones económicas. Incluso, en los últimos días hubo lapso en que no se vacunó por falta de personal, según reconoció Eduardo Sánchez, gerente asistencial del Samic.

Además, explicó que se levantó la vacunación en la guardia durante las 24 horas porque habría sido exigua la cantidad de dosis aplicadas.

Por ello, las autoridades del centro asistencial determinaron un horario acotado para la inmunización, de 9 a 15, previa inscripción en el área de estadísticas.

“Vivo en Villa Torneus y en la salita del barrio no hay vacunas, por eso vine al hospital aunque tampoco tuve suerte, porque vacunan recién a partir de las 9 y a las 8 entro a trabajar”, lamentó Eduardo Portel, quien ayer madrugó en vano.

“Hubo un lapso en que no se vacunó por inconvenientes con el personal, porque estamos en época de vacaciones y hay una reducción de personal”, reconoció el gerente asistencial del Samic, con relación a inconvenientes que surgieron durante la semana.

“Son momentos difíciles por el tema de la licencia del personal, por eso estamos tratando de ajustar cuestiones internas para que se cumpla con el objetivo de la vacuna”, puntualizó Sánchez.

Además, hizo hincapié en la responsabilidad personal y subrayó que “uno por su salud debe hacer todo, si va una vez y no puede vacunarse, irá dos, tres veces”.

A partir de directivas consensuadas con autoridades nacionales, semanas atrás Salud Pública determinó que la vacunación antiamarílica se extienda las 24 horas en las guardias de los hospitales.

De todas formas, esta medida no se cumple actualmente en el Samic Oberá, ya que según el directivo “es mínima la cantidad de vacunas que se aplicaban fuera del horario y vimos que no venía mucha gente cuando se vacunó las 24 horas”.

“Cuando se abre un frasco, las vacunas se deben utilizar en un lapso determinado y luego se descartan, y lo peor es tener que desperdiciar dosis”, justificó Sánchez. Lo mismo indicaron en el hospital del Oeste de la Capital provincial.

A diferencia de lo que sucede en los Caps de Oberá, en el centro Nº5 del barrio Yacyretá de Posadas, la enfermera Griselda Lugo, comentó que allí se vacuna las 24 horas. Ayer en tres horas se habían aplicado 46 dosis y hasta se acercan vecinos de Itaembé Miní y turistas.

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