Redrado no renuncia: el Gobierno amenaza con llevarlo a la Justicia

Redrado no renuncia: el Gobierno amenaza con llevarlo a la Justicia
Cristina Kirchner le pidió que dejara el cargo, pero el jefe del Central se negó. Por eso la Casa Rosada amenazó con denunciarlo penalmente por no ceder reservas para pagar la deuda. La oposición salió en respaldo del funcionario.
Martín Redrado se pasó ayer formalmente a la oposición. En medio de las crecientes presiones del Gobierno, primero para que libere 6.569 millones de dólares de las reservas, y desde ayer para que directamente abandone su cargo, el todavía titular del Banco Central completó en pocas horas una serie de cuatro actos desafiantes que generaron un terrible mal humor en el Gobierno:

Cerca de las 9 de la mañana, rechazó en forma tajante el pedido de renuncia que, por teléfono, le hizo personalmente el Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

Al mediodía, se dio el lujo de recibir a los senadores radicales Ernesto Sanz y Gerardo Morales, que fueron al Central a expresarle su apoyo a la negativa de ceder reservas para el Fondo del Bicentenario. En esa misma reunión hizo saber que piensa seguir en su cargo para llegar ("aunque sea gateando", habría dicho) hasta el final de su mandato;

Por la tarde, desmintió al jefe de Gabinete, al dejar trascender que nunca le había presentado la renuncia a la Presidenta Cristina Kirchner;

Por último, sostuvo un día más la postura que dio origen a esta crisis: aún no habilitó la cuenta para pasarle al Tesoro los fondos que el Gobierno reclama.

Con esa postura, Redrado quedó, a los ojos del Gobierno, en un lugar parecido al de Julio Cobos, de férrea oposición a la política oficial pero aún ocupando el rol de vicepresidente, al que llegó de la mano de Cristina. De hecho ayer Julio Cobos salió a fijar su posición pidiendo que la validez del DNU se debata en el Congreso.

El estallido de esta crisis se veía venir. En cuestión de días Redrado cuestionó públicamente la falta de respuestas oficiales al problema de la inflación, que se sumó a su negativa a ceder fondos para el pago de la deuda.

La anunciada reunión con los senadores radicales pareció colmar la paciencia del kirchnerismo.

Aníbal Fernández fue el primero que salió al ataque. Dijo que la Presidenta había aceptado la renuncia que Redrado le habría ofrecido en reiteradas ocasiones. Y que Mario Blejer ya había aceptado el ofrecimiento. Algo que luego intento confirmar Amado Boudou de manera algo confusa en conferencia de prensa que ofreció ayer al mediodía.

En verdad Blejer, de buen diálogo con el Gobierno habría dado su consentimiento a la oferta oficial sin estar al tanto de la dimensión de la crisis.

El Gobierno no quiere darle tiempo a Redrado ni a la oposición. Por eso Aníbal Fernández fue al grano: para el Jefe de Gabinete, si el titular del BCRA no dispone la apertura de la cuenta del Fondo del Bicentenario creada por un decreto del Ejecutivo estaría "incumpliendo los deberes de funcionario público".

En ese sentido, el funcionario remarcó que "hay una legislación que está corriendo y, si no la lleva a la práctica, incumpliría los deberes de funcionario público y pondría las cosas en seria complicación".

Fernández defendió así la postura del Gobierno: "El fondo de la cuestión es que hay una posición política asumida, por parte de la Presidenta. Esa posición política se ejecuta a través de una norma y no está siendo ejecutada por el Banco Central".

El Gobierno tiene un panorama claro. Sabe que apostar a los mecanismos de remoción dispuestos en la Carta Orgánica del Central le puede llevar mucho tiempo y altos costos. Por eso ya está decidido que la presión sobre Redrado ahora vendrá por el lado de una denuncia penal. Se sabe que hoy el Gobierno puede tener mayor influencia sobre la Justicia que sobre el Poder Legislativo.

No será la única forma de presionar. Ayer empezó a desplegar un movimiento de pinzas: logró que los banqueros privados nacionales (ADEBA) emitieran un comunicado donde le sugieren a Redrado que de un paso al costado. La CGT también cargó contra el titular del Central.

El Gobierno tampoco descarta operar en el seno del directorio del BCRA, para que Redrado se vea obligado a debatir el tema en las reuniones de directorio de los jueves, algo que hasta ahora no ha ocurrido. Pero en ese punto los "redradistas" advierten que futuras denuncias penales pueden recaer sobre los que impulsen la aceptación del DNU. "Si algo está demostrado en este país, es que cuando cambia el viento político nadie queda exento de las presiones judiciales".

Redrado apuesta todo a los mecanismos institucionales. Dicen que hizo cuentas y que por ahora, se siente seguro de contar en el Congreso con los apoyos necesarios como para que en ambas cámaras rechacen el DNU, lo que lo pondría fuera del alcance de la denuncia penal esbozada por Fernández.

Cerca de Redrado hicieron saber ayer que más allá del rechazo que les produce el DNU, lo que en verdad están haciendo es reiterar la secuencia de pasos que se dio cuando se decidió pagar con reservas la deuda con el FMI.

En aquel momento, al DNU que firmó el ex presidente Néstor Kirchner lo siguió una convocatoria a sesiones extraordinarias para contar con la aprobación del Congreso, luego vino el dictamen jurídico de los abogados del Central y finalmente la formalización del pago con casi 10.000 millones de dólares de las reservas.

Ahora, se pasó sin escalas del DNU al pedido de fondos. Es lo que dio lugar a esta batalla de final incierto.

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