Sin Redrado, el Gobierno usará las reservas para pagar a los organismos

Con Pesce al mando, los K apuestan a utilizar una mayor cantidad de utilidades del BCRA para financiar el gasto con miras a la campaña del año que viene. Temor por la inflación.
Sin Redrado, el Gobierno usará las reservas sólo para pagarles a los organismos y echaría mano de $ 5 mil millones más.

Luego del naufragio judicial del Decreto 2010, que disponía la creación del Fondo del Bicentenario, el Gobierno se tendrá que contentar con pagar con reservas del Banco Central sólo la deuda con los organismos de crédito internacionales, que suma US$ 2.187 millones, en vez de usar esas reservas para afrontar los vencimientos con los bonistas. Sin embargo, la suspensión de Redrado y el advenimiento de una gestión más laxa permitirían que el Gobierno haga caja con más utilidades del BCRA, apoderándose de unos $ 5 mil millones extra.

Gracias al Decreto 1599 de 2005 ratificado por el Congreso por la Ley 26.076, a partir del cual se canceló la deuda con el FMI, el Gobierno podrá usar reservas para cumplir con los organismos internacionales. Se tratará de "fondos frescos" para el Ejecutivo, ya que se espera que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM) otorguen este año financiamiento por un monto similar a los vencimientos.

Pero, además, la partida de Martín Redrado –ya sea por un interinato de Miguel Pesce o por la final renuncia del hasta el viernes pasado titular del BCRA– allanaría el camino para que la autoridad monetaria le gire al Tesoro un monto de utilidades de $ 5 mil millones, inferior al que contemplaba autorizar el ahora saliente titular del Central, que rondaba los $ 10 mil millones.

Si bien aún el BCRA no ha publicado su balance de 2009, los economistas del sector privado que siguen a diario la marcha de la política monetaria estiman que las utilidades de la autoridad monetaria obtenidas durante el año pasado alcanzarían los $ 20 mil millones.

Esas ganancias se generaron por dos factores. En primer lugar, el balance del BCRA se vio favorecido por las diferencias cambiarias. El dólar mayorista arrancó el año pasado a $ 3,45 y terminó a $ 3,80. Como el BCRA tiene pasivos en pesos y activos en dólares, esto se tradujo en ganancias para la autoridad monetaria por unos $ 10 mil millones.

Además, en 2009, la hoja de balance del Central se vio favorecida por la evolución de los precios de los títulos públicos, que triplicaron su valor desde principios del año pasado –cuando se rumoreaba la posibilidad de un default, hasta fines de 2009, cuando la perspectiva del canje de deuda generó un rally en las cotizaciones–. Por esta razón, las tenencias de bonos públicos de la autoridad monetaria pasaron de estar valuadas en unos $ 6 mil millones a $ 15 mil millones, reportándole otros $ 9 mil millones de utilidades.

"Con Redrado, se esperaba que el BCRA girara $ 10 mil millones al Tesoro, mientras que bajo la nueva gestión se prevé que se recurra a estos fondos en una proporción mucho mayor", explicó a PERFIL el economista Miguel Bein, que avizora que ahora se giren entre $ 5 mil y $ 6 mil millones más.

A diferencia del uso de reservas para pagar deuda en dólares, que no implica emitir pesos, los giros de estas utilidades podrían tener impacto inflacionario, de ahí que Redrado se mostrara renuente a extender esta práctica.

Por lo demás, el interinato de Miguel Pesce no traería novedades. "La gestión de Redrado era mala y se espera que Pesce la continúe", consideró Osvaldo Cado de Prefinex, quien acusó al ex titular del Banco de haber convalidado con emisión la política fiscal del Gobierno, lo "que produjo una inflación del 20%".

Para Cado, Pesce será un continuador de statu quo redradista. "Sólo si se reformara la carta orgánica, podrían esperarse cambios sustanciales", consideró.

En tanto, Bein, que conoce a Miguel Pesce, destacó que "toda su formación viene de la experiencia fiscal" y recordó su paso por la secretaría de Hacienda del gobierno de la ciudad, durante la gestión de Fernando de la Rúa.

"La esencia del problema (generado por el Fondo del Bicentenario) no es el financiamiento, sino el gasto público y ese problema perdura", consideró, en diálogo con PERFIL, Jorge Colina de IDESA, para quien "la situación institucional no está definida" y "habrá que esperar al Congreso". Una eventual asunción de Pesce, según Colina, podría acarrear "vicios de legalidad", a la luz de la ambigüedad del fallo del viernes. "La discusión es independiente de los nombres y dependerá del Congreso", afirmó Rodrigo Álvarez de Ecolatina, respecto del panorama en el Central luego de los fallos. Álvarez coincidió con Colina en que las decisiones de la Justicia del viernes "complican la estrategia fiscal del Gobierno".

Con el Fondo del Bicentenario enterrado, el Gobierno intentaría impulsar el demorado canje de deuda. Los abogados del Palacio de Hacienda, capitaneados por Hernán Lorenzino, seguían trabajando ayer contra reloj para redactar las respuestas a la comisión de valores estadounidense (SEC), que se vieron retrasadas por los fallos del viernes, y enviarlas mañana a primera hora.

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