Se fue Redrado con duras críticas al Gobierno, que rechazó la renuncia

Se fue Redrado con duras críticas al Gobierno, que rechazó la renuncia
El ex presidente del BCRA afirmó que había impedido el uso de los fondos para, entre otras cosas, comprar YPF; Aníbal Fernández dijo que la dimisión "no existe" y que "hay que esperar la resolución del Congreso"; satisfacción de los principales bloques opositores
Con duras acusaciones al Gobierno "por querer llevarse puesto todo", Martín Redrado anunció anoche su renuncia a la presidencia del Banco Central, pocos días antes de que el Congreso emita su dictamen, que apuntará a convalidar la remoción ordenada por la presidenta Cristina Kirchner.

"Ya cumplí con todos los pasos constitucionales para poder darle al país más estabilidad", sostuvo Redrado al defender su decisión en una sorpresiva conferencia de prensa, en la que justificó su permanencia con el kirchnerismo por más de cinco años.

"El Gobierno se quiso llevar todo puesto para usar las reservas, que son el respaldo del ahorro de todos los argentinos. Ya lo había intentado hacer varias veces, pero yo puse límites: comprar YPF, cambiar la Carta Orgánica y colocar un título compulsivo al sistema financiero", reveló.

Mientras Redrado hablaba en el Hotel Marriott Plaza, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, salía a criticarlo por El Trece: "La renuncia no existe; hay que esperar el dictamen de la comisión", dijo el funcionario, aunque aclaró que no es exégeta de la Presidenta, que pasará el fin de semana en su residencia en El Calafate.

La oposición disintió en su postura sobre lo que debería pasar ahora: el radicalismo consideró que el trámite parlamentario debe darse por cerrado, mientras que Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Francisco de Narváez (peronismo disidente) reclamaron que la comisión especial de todos modos emita su dictamen sobre Redrado.

En medio del debate, el ministro de Economía, Amado Boudou, descalificó al renunciante con duros términos. "Mientras Redrado se dedica al teatro, seguimos trabajando con el canje para salir del default y lograr el regreso a los mercados", explicó el ministro, en diálogo con La Nacion.

La intención del Gobierno ahora es avanzar con el uso de las reservas, tal como lo había planteado en el Fondo del Bicentenario, frenado por la Justicia hasta su tratamiento en el Congreso. Ya tendría resuelto mantener hasta septiembre al frente del BCRA al vicepresidente en ejercicio de la presidencia, el radical kirchnerista Miguel Pesce, pero sin enviar su pliego al Congreso para evitar un probable traspié.

Después podría insistir con Mario Blejer, que ya presidió el banco en 2002, y que fue sondeado a principios de mes. Redrado admitió anoche que tuvo una conversación con Blejer, en la que el ex funcionario del Fondo Monetario Internacional (FMI) le expresó que hasta que no se resolviera el conflicto en torno de las reservas, no tiene deseos de volver a sentarse en ese sillón caliente.

Tan caliente, según Redrado, que existe el peligro de que si se pone en marcha el Fondo del Bicentenario en forma plena habría que emitir $ 80.000 millones, que generarían un fuerte riesgo de alta inflación.

El saliente funcionario, que tiene previsto comenzar a dictar conferencias en el exterior desde mediados del mes entrante, defendió los logros de su gestión al asegurar que no tenía mayor margen para controlar la inflación por medio de una suba de tasas o una baja del dólar.

"Soy un heterodoxo consistente, que cree que la intermediación financiera es muy baja como para que una suba de tasas tenga efecto, y que recuerda que la baja del dólar ha terminado siempre en crisis para el país", expresó, apoyado hasta en el elogio de economistas ortodoxos.

En cambio, el economista no quiso referirse a la manipulación de las cifras de la inflación y el PBI que practica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) desde 2007 y que el Banco Central ya no toma en cuenta en su análisis para hacer política monetaria.

Pero con un tono que osciló entre la firmeza y el enojo, Redrado sí habló en varios momentos sobre el "avasallamiento" del Gobierno sobre las instituciones, al no respetar la autonomía del BCRA.

Acusado por la oposición de haber sido "cómplice" del kirchnerismo hasta fines del año pasado, juró que en varias ocasiones expresó puertas adentro ?"y en términos técnicos, como debe hacerlo un presidente del BCRA"? la necesidad de no malgastar el alto nivel de las reservas, que permitió acotar el impacto de la fuga de capitales de más de US$ 40.000 millones desde fines de 2007.

Ahora, para pagar la deuda y poder aumentar el gasto interno, el Gobierno insistirá en destrabar en el Congreso el Fondo del Bicentenario, luego del apoyo recibido por varios gobernadores que quieren más recursos para financiar su déficit.

Por esta razón, Redrado volvió a denunciar que el Gobierno "se quiso llevar todo puesto" y por primera vez admitió públicamente que quiso negociar dentro del Poder Ejecutivo la mitigación del uso de reservas.

Conforme "por haber recibido el apoyo de presidentes de varios bancos centrales y de la gente", el saliente funcionario también agradeció la "libertad" que le otorgó para exponer la comisión bicameral, que prepara para el martes el dictamen con su casi segura remoción.

En ese sentido, no quiso "hacer especulaciones" sobre la posición del vicepresidente Julio Cobos, que al parecer estaba preparado para, curiosamente, convalidar la postura de la Presidenta. "El apoyo que tengo es el de mi gestión. Soy un economista profesional y no tengo pensada una carrera política", aseguró, rodeado por sus flamantes asesores en materia de comunicación.

Cuando La Nacion le preguntó por qué, si esperó hasta ahora, no se quedaba hasta que la comisión bicameral diera a conocer su dictamen, afirmó: "Porque la decisión de la Presidenta ya estaba tomada de cualquier forma y yo ya agoté todos los pasos institucionales".

Sin embargo, aclaró luego, seguirá con el reclamo judicial para que lo restituyan en su cargo en el fuero contencioso administrativo, un trámite que "seguramente irá más allá de septiembre" próximo, cuando vence su mandato.

Ante este "limbo jurídico", rechazó la réplica de Aníbal Fernández a su renuncia. "¿En qué quedamos? ¿Por qué si rechazan mi renuncia no puedo entrar al Banco Central?", se preguntó.

La respuesta de Fernández y Boudou no se hizo esperar: "La Justicia lo separó de su cargo y el martes el Congreso dará su dictamen. Luego, se lo removerá", concluyeron a coro los entusiasmados funcionarios.

EL SUCESOR MIGUEL PESCE

Nuevo presidente del BCRA

* Este economista de origen radical fue funcionario porteño y se pasó al kirchnerismo en los primeros años de la gestión de Néstor Kirchner. Tuvo siempre una tensa relación con Martín Redrado. Quedará en el cargo al menos hasta septiembre, cuando vence el actual mandato.

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