Redrado ya diseña la defensa en la comisión

Redrado ya diseña la defensa en la comisión
El todavía jefe del BCRA armó una carpeta con 58 carillas. En un encuentro con su equipo deslizó duras críticas al Gobierno y ya habla del día después.
"Voy a ir a defenderme porque yo no incumplí los deberes de funcionario público ni tuve una mala conducta. Esto no es algo personal. Lo que está en juego no es la suerte del presidente del Banco Central sino la de la presidencia del Banco. No quiero que a los futuros funcionarios los avasallen". Anoche, Martín Redrado encabezó un encuentro con sus principales colaboradores para evaluar la decisión de Cristina Fernández de convocar a la bicameral del Congreso que evaluará su conducta al frente de la autoridad monetaria.

El jefe del BCRA ya tiene preparada una presentación con 58 carillas con el detalle de lo ocurrido desde el día del anuncio del Fondo del Bicentenario, el último 14 de diciembre, hasta la jornada en que la Casa Rosada decidió removerlo. Repasó Redrado frente a sus íntimos: "Fueron ocho días hábiles. El expediente (con la medida) pasó por tres áreas del Banco. Lo único que faltaba era el informe de la consultora KPMG (el auditor externo). En ningún momento me negué. Incluso queda claro que en ningún momento tuve intervención, ni para decir que sí ni para pararlo. Sólo tuvieron acceso los funcionarios de la línea técnica" del Central.

Según la Carta Orgánica del BCRA, la comisión parlamentaria que lo evaluará sacará un dictamen que no es vinculante para la decisión final que tome Cristina. A esta altura es obvio que la jefa de Estado lo va a echar en cuanto pueda. "Quedará como un acto de arbitrariedad", dice el todavía número uno de la autoridad monetaria. "Creo que la gente entenderá que si durante cinco años y medio fui eficiente, todo no se puede destruir en pocas semanas", agrega.

Frente a sus interlocutores, Redrado habla en confianza y dispara un diagnóstico crudo: "Acá hay una decisión política de recuperar un espacio electoral sobre la base de una expansión del gasto público. Así como fueron por la caja de la ANSES, ahora van por las reservas del Banco Central. Por lo menos lo hubiesen hecho a través de una ley del Congreso. Para mucha gente, mi negativa a una renuncia, mi defensa de la presidencia, quedará como el mensaje de que no se pueden llevar puesto todo. Hay límites. Eso es lo que quiero transmitir".

El banquero central admite que el polémico Fondo del Bicentenario puede perfeccionarse a través de la utilización de las reservas como garantía de emisión de nuevos títulos de deuda por parte del Tesoro. Por ahora, el Gobierno desatendió esa posibilidad e insiste con la idea de seguir adelante con el DNU original del Fondo.

A pesar de contar con un directorio que le achica cada vez más los márgenes de maniobra, Redrado quiere dar la imagen que todavía tiene asuntos pendientes por resolver: en las próximas horas enviará al G-20 las proyecciones financieras y monetarias para el año, elaboradas por su equipo de economistas.

Cuando uno de sus colaboradores le preguntó directamente por la pérdida de apoyo de algunos sectores de la oposición, el banquero lo paró en seco. "Ojo que el Gobierno dice que estoy solo, que no me quedan respaldos.

Ni una cosa ni la otra. Lo mismo cuando dejan trascender que ya no mando acá adentro. La relación de respeto total que tenemos con los técnicos del Banco nos seguirá ayudando.

En honor a ese vínculo es que designé a Raúl Planes como gerente general, para reforzar esa alianza". El funcionario también desmiente que Miguel Ángel Pesce, el vice que por unas horas lo reemplazó en el cargo, sea el nuevo hombre fuerte. "¿Qué decisión de importancia tomó? Ninguna. Lo único es que ahora los directores reciben un correo cada dos horas con las novedades cambiarias. Eso es todo".

A poco del final del encuentro, Redrado se despacha con lo que imagina de su futuro inmediato. Revela que ya recibió una invitación personal para dar un curso en la India, a mediados de febrero. "Mi vida va a ser más simple después de esto", desliza antes de saludar a su equipo.

Comentá la nota