Redrado, decidido a seguir "hasta el final"

Redrado, decidido a seguir "hasta el final"
Continuará su batalla en la Justicia y sólo dejaría el cargo si así lo dispone un "plenario del Congreso"
Martín Redrado no tiene dudas: no renunciará a la presidencia del Banco Central (BCRA), como se especulaba ayer en versiones que hablaban de un paso al costado como prenda de negociación entre el Gobierno y parte de la oposición en el Congreso.

"He tomado la decisión de seguir hasta el final, salvo que un plenario del Congreso me diga que me tengo que ir", dice Redrado, en una conversación telefónica con LA NACION ayer a media tarde.

Se lo nota tranquilo, seguro, confiado.

Cuenta que ha dejado en manos de "excelentes abogados" la batalla que sigue en la Justicia contra el decreto de la Presidenta que intentó apartarlo del cargo. Y que en el banco todo va volviendo a la normalidad.

Por ejemplo, hoy se hará, como estaba previsto, la periódica reunión de directorio, la primera desde que estalló la crisis por el uso de las reservas, en la que tendrán que compartir mesa todos los miembros de ese cuerpo que han estado enfrentándose más o menos abiertamente.

En esa reunión, admite, podría tomarse la decisión de que sea repuesto en su cargo Marcos Moiseff, subgerente de Asuntos Jurídicos, al que él había apartado por haber dado argumentos, mediante un mail que envió desde Villa Carlos Paz (donde estaba de vacaciones), para justificar la instrumentación del Fondo del Bicentenario con reservas del Central.

El presidente no lo considera una derrota y dice que en esa área la persona clave es María del Carmen Urquiza, jefa del Departamento de Asuntos Jurídicos, que en un extenso informe fundamentó días atrás los riesgos de usar reservas para pagar la deuda. Ella hacía mención expresa a la posibilidad de que se dictaran embargos en tribunales internacionales.

Pero no es difícil adivinar, por el tono del presidente del ente monetario, que hubiese preferido no tener que volver atrás con Moiseff.

Redrado dice que con el vicepresidente de la entidad, Miguel Angel Pesce, un radical K que es el mayor referente del Gobierno en el banco y el hombre que lo reemplazó durante algunas horas la semana pasada hasta que se expidió la Justicia, la relación es "de mucha normalidad, profesional y hasta cordial". Y agrega que se siente "muy respaldado por la línea" del banco.

De eso no se habla

¿No se hablará en el directorio del uso de las reservas, es decir, del tema que ha puesto al banco en una de las mayores convulsiones de su historia? Dice que no, que de eso ya no se habla. "Nos ocuparemos de la operatoria del banco, de los temas que son habituales en la agenda." Comenta que ayer, por ejemplo, el BCRA intervino en el mercado para comprar 102 millones de dólares, una decisión que fue tomada por "la línea", siguiendo todos los pasos previstos en el funcionamiento habitual de la entidad.

El presidente del Central relata que, mientras habla con LA NACION, abogados el estudio norteamericano Sullivan & Cromwell, contratado por el BCRA, están reunidos en Nueva York con el juez Thomas Griesa para apelar el embargo de reservas por 1,8 millones de dólares que el magistrado neoyorquino dispuso anteayer. "Voy a pelear por las reservas tanto adentro como afuera del país", dice.

A última hora de anoche se supo que la apelación se basó en los "problemas operativos" que le genera al Central el embargo, y que el juez les dio a los abogados un plazo de 72 horas para presentar pruebas adicionales.

¿Ha hablado en los últimos días con alguien del Gobierno? Responde con una palabra: "No".

Comentá la nota