Redrado criticó las "recetas prediseñadas" del FMI

Redrado criticó las "recetas prediseñadas" del FMI
El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Martín Redrado, destacó el "incremento en la monetización, el aumento de 1.500 millones de pesos en los depósitos a plazo fijo en julio-agosto y la recuperación de reservas que fueron utilizadas para estabilizar el mercado cambiario".
Redrado enfatizó además, al cerrar las Jornadas Monetarias y Bancarias 2009, que el Central "se ha convertido en un ancla de estabilidad para todos los ciudadanos", y consideró que la crisis internacional "está quedando atrás, aunque todavía es aventurado decir la forma que tendrá la recuperación".

El titular de la entidad monetaria dijo, con relación al aumento de reservas, que "no debemos soslayar el valor de la disponibilidad automática de los recursos para lograr la estabilidad monetaria y financiera".

"Los beneficios de tener reservas no se limitan al autoseguro, sino también a reducir la posibilidad de una crisis y disminuir su intensidad en caso que se desate, a la vez de brindar más instrumentos ante la turbulencia", consideró el funcionario.

Agregó que "los países que acumularon reservas recogieron los frutos" y aquellos "que construyeron una férrea línea de defensa con reservas, fueron menos propensos a las devaluaciones durante el pánico de 2008".

Redrado indicó que esa política se refuerza mediante los acuerdos que la Argentina firmó con China y Brasil, para establecer mecanismos de "swaps" de liquidez vía créditos contingentes.

El titular del BCRA recordó que el nivel de crédito local llega a apenas 12% del producto bruto, frente a 30% promedio en América Latina y 70% en Chile, con lo cual la herramienta de la tasa de interés es "extremadamente limitada y torna esencial para la estabilidad sistémica contar con otros amortiguadores".

Para el jefe de la autoridad monetaria, "no hay una receta única para cada país", por lo cual "no podemos darnos el lujo de caer en recetas prediseñadas, aunque a priori su esencia pueda parecer apropiada".

Redrado destacó en ese sentido "la posibilidad de separar nuestro ciclo de política monetaria de la de Estados Unidos, a través de la utilización de políticas anticíclicas".

En cuanto a la crisis originada en Wall Street, evaluó que "estamos en presencia de un antes y un después en la arquitectura financiera internacional".

Consideró al respecto que los países emergentes seguirán siendo un "motor de crecimiento", pero su nuevo rol implicará "compartir la conducción y mayores responsabilidades".

"El rol del G 20 (Grupo de los 20) ha sido fundamental y esperamos que no sólo sea una herramienta de coordinación para salir de la crisis, sino que se transforme en un foro de discusión y fiscalización de las normas internacionales", añadió Redrado.

En esta materia propició una mayor coordinación de políticas económicas nacionales; la articulación en los mecanismos de provisión de liquidez supranacional; y el diseño de nuevo marco regulatorio.

El titular del Central alentó finalmente "una mejor regulación, ni más ni menos", y dijo que ello no requerirá necesariamente nuevos actores, "pero sí instituciones con capacidad de adaptarse a la realidad de nuestros países".

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