Redrado contraatacó para disipar los rumores de una devaluación brusca

La divisa cayó 7 milésimas a $ 3,643 y el billete al público se mantuvo en $ 3,66. La entidad bajó el precio en todos los plazos del mercado a futuro. En el Rofex, se negoció un récord de u$s 475 millones. Empresas e inversores aprovechan el diferencial para cubrirse y hacer negocios
Martín Redrado volvió a utilizar el mercado de dólar a futuro para bajar el precio de la divisa estadounidense. En un intento por desalentar las expectativas de una devaluación más firme, el dirigente del ente oficial decidió dar otra lección los inversores, marcando la cancha una vez más. De esta manera, y sobre todo luego de las sospechas que se abrieron el viernes tras la noticia de que un adelanto en las elecciones nacionales a junio podría sumar presión al tipo de cambio, el Banco Central (BCRA) intervino en todos los plazos en el mercado de dólar a futuro con posturas vendedoras, ofreciendo un precio inferior respecto de los cierres del viernes.

En rigor, es la primera vez en el mes que el organismo apuesta a la baja del tipo de cambio. “El BCRA bajó las tasas implícitas que arrojaban los contratos del 13% al 11% en un intento de poner paños fríos a la demanda. Se estima que vendieron cerca de u$s 200 millones”, explicaron en un banco. Así, tanto empresas como inversores tomaron coberturas más baratas que la semana pasada: para fin de mes a $ 3,6450, para fin de abril a $ 3,6870 y para fines de junio a $ 3,76. Fuentes del Rofex aseguraron que “casi todas las posturas mostraron un retroceso de 1% pero que cuanto más largo era el plazo, más se aplanaban los precios”.

Así es como los contratos para fines de febrero de 2010, por caso, se negociaron a $ 4,02, registrando una baja de 2,16%.

Por el momento, no obstante, la diferencia de cotización entre el tipo de cambio spot y el forward de más corto plazo está dando lugar a un negocio financiero. La operación pasa por vender divisas en el mercado spot o del día y luego recomprarlas a futuro. “Obviamente, con esta jugada se obliga a los que estaban comprados en una posición más cara el viernes a salir a vender”, reconocía un cambista. Desde el Central, aunque confirmaron que intervinieron de manera contundente en este mercado “con el objetivo de desalentar cualquier expectativa de devaluación excesiva”, hablaron de operaciones de rollover. Esto es la renovación de contratos ya existentes para plazos más largos, es decir, que el stock de contratos de futuros no aumenta. “Las operaciones se concentraron en la renovación de contratos de ventas que ya existen, no se armaron contratos nuevos”, explicaron.

Como sea, lo cierto es que el hecho de que se hayan negociado más contratos a plazos más largos –a febrero de 2010 se operaron mucho más coberturas que a marzo y a mayo de este año, por caso– revela que las empresas no sólo ven en estos precios valores tentadores sino que no están dispuestas a perder más dinero. Y no es para menos. En la edición del jueves pasado, este diario señaló que sólo la devaluación del último trimestre de 2008 les costó a las compañías cerca de $1.000 millones.

Pero más allá de la apuesta del BCRA, la realidad es que el público continúa demandando dólares en un mercado vaciado de oferta. Es por eso que en el mercado aseguraron que el ente oficial junto con la banca pública volcaron divisas en el contado del circuito mayorista –donde el dólar llegó a máximos de $3,653– que ayudaron a la caída de ayer. Hablan en las mesas de un monto de entre u$s50 y u$s80 millones. En el Central, sin embargo, desestimaron estas cifras y afirmaron que la intervención fue neutra.

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