Redrado, Boudou y el alter ego

Por: Ricardo Kirschbaum

El oficialismo ha dirigido ayer toda su furia contra Martín Redrado. El jefe del Banco Central, repuesto por la jueza Sarmiento, ya ha dejado de serlo hace rato para el Gobierno. La Presidenta habló del ex presidente del Central y lo calificó de "okupa". Agustín Rossi dijo que el cese de la resistencia de Redrado terminará con la incertidumbre, hará bajar el riesgo país y los bonos dejarán de caer. Miguel Pichetto, a su turno, aventuró que una parte del fallo del juez Griesa, que ayer avanzó con nuevos embargos, contiene conceptos idénticos a los usados por los abogados del Banco Central, en un intento de demostrar que Redrado forma parte de la "conspiración".

Está claro que vencer su resistencia es clave para el kirchnerismo, insinuando que si la oposición dejara de obstruir la aprobación del decreto por el que Cristina echó a Redrado, podría haber una negociación sobre la creación del Fondo del Bicentenario.

El problema es cómo puede interpretar el juez de Nueva York la remoción de Redrado y si concluye que ese acto es la prueba de que el Gobierno maneja como quiere el BCRA. Así, la teoría del "alter ego" que se invoca para avanzar en el embargo de cuentas argentinas podría tener andamiento, según fuentes judiciales.

El Gobierno necesita cerrar este episodio que se ha prolongado mucho y que le viene provocando un daño considerable.

El ministro de Economía, que ayer se pavoneó inútilmente diciendo que él arregla los "quilombos", ya ha sufrido un desgaste muy importante. Y el canje de la deuda, una operación con la que quería aferrarse en la resbaladiza cornisa del kirchnerismo, ha quedado afectado.

Aunque tarde, la negociación política parece ser el camino más apropiado para encauzar la crisis.

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