Redrado aprovecha un mercado adormecido y compra u$s 100 millones

Sigue sin aparecer la demanda de empresas y del público. Tampoco hay movimiento en la cotización informal del dólar por los escasos negocios. Sin sobresaltos en el corto plazo, los operadores creen que puede mantenerse la tendencia en los próximos días. Pero advierten que la foto no será eterna
La coyuntura no podría ser mejor para el Banco Central. Mientras que las exportaciones se mantienen en los niveles habituales para esta parte del año (algo más floja estacionalmente), la demanda de billetes verdes sigue sin repuntar. La compra de dólares por caja (la que hace la gente común) en algunas entidades cayó más del 50% mientras que las empresas tampoco salen a buscar divisas (y cuando lo hacen reciben la advertencia oficial). A este panorama, se suma el "efecto Boden" que –tras el pago del vencimiento la semana pasada– inyectó dólares a la plaza y permitió descomprimir gran parte de la demanda. De cierta forma, reconocen en la city, "pareciera que hoy sobran dólares". Gracias a esto, el BCRA arrancó fuerte la semana comprando u$s 100 millones en el mercado cambiario.

El Central recuperó divisas en dos tramos. Al principio de la rueda se hizo de u$s 20 millones y recién sobre el final de la jornada –con el tipo de cambio totalmente controlado– barrió con otros u$s 80 millones. La estrategia movió levemente el dólar mayorista que cerró en $ 3,829 (dos milésimas más que la jornada anterior) mientras que en casas de cambio el billete minorista se mantuvo en $ 3,84.

Otro dato que muestra la tranquilidad de la plaza es el escaso movimiento que tienen los dólares informales. El blue, o sea el que operan los "arbolitos" en la city, quedó en $ 3,85; mientras que el contado con liquidación (el utilizado para fugar divisas) está en $ 3,88. "El mercado está monótono...si querés se puede decir que está muerto. No hay negocios y el Central aprovecha para recuperar dólares tras el pago de Boden de la semana pasada", decía el ejecutivo de una entidad. A los u$s 100 millones que adquirió Martín Redrado ayer hay que sumarle los aproximadamente u$s 250 millones que recuperó la semana anterior. Es claro el mensaje del Central: mientras dure la holgura cambiaria, aprovechar. Después de todo, no sólo tuvo que ceder u$s 1.548 millones para el pago de Boden, sino que en lo que va del año tiene un saldo negativo de u$s 1.700 millones por las intervenciones en el mercado de cambios. "Cuando tuvo que vender, vendió. Y ahora que puede recomprar, lo hace. No hay segundas lecturas. Hace lo que se espera que haga un banco central", añadió un ex funcionario del BCRA.

Para muchos en el mercado, el Central puede terminar este mes con un saldo netamente positivo en sus intervenciones. De ser así, cortaría dos meses consecutivos (junio-julio) de sangría de dólares en el circuito cambiario por el escenario electoral.

Por otro lado, y dada la mayor tranquilidad en la plaza, es que el Central volvió a reducir en 50 puntos básicos las tasas de los pases pasivos y activos (lo había hecho el 7 de julio). Mediante los pases pasivos, los bancos canalizan su exceso de liquidez de cortísimo plazo en el BCRA cobrando una tasa. Para las entidades, es como una caja de ahorro donde llegaron a canalizar $ 17.000 millones.

La idea del Central es que las entidades le den "otros usos" a esa liquidez, principalmente a expandir el crédito. Por otro lado, también hay un manejo de pasivos: esperan que parte de ese dinero que saldría de los pases vaya a las Lebac y Nobac. Mañana habrá licitación de estos instrumentos y se verá si hay mayor demanda.

De todas formas, en el ámbito privado no creen que la baja de tasas en los pases ayude a dinamizar el crédito. Los préstamos están estancados tanto por la oferta como por la demanda. Pocos creen que el costo se reduzca lo suficiente para tentar al público. "Creo que la medida va en la dirección correcta pero el efecto va a ser pequeño", decía –escueto– un economista privado.

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