Redrado analizará las "píldoras envenenadas" que plantó Pesce

Redrado analizará las "píldoras envenenadas" que plantó Pesce
Reasumido, resolverá qué hacer con las remociones del gerente general y del responsable de Asuntos Jurídicos. El problema de la exposición de las cuentas internacionales a los embargos. Frente interno similar al del INDEC.
Presionado por un Gobierno que ignora su reasunción y con un clima enrarecido puertas adentro de la entidad que, según la Justicia, aún preside, esta semana será otra de alto estrés para Martín Redrado en el Banco Central.

"Mañana Redrado se presentará en su despacho a ejercer sus funciones", aseguraron a PERFIL fuentes del BCRA. Además, precisaron que se abocará "a analizar el estatus legal" de las decisiones que tomó Miguel Angel Pesce durante las horas del viernes en que fue vicepresidente en ejercicio de la presidencia.

Si bien Pesce no hizo a tiempo para transferir los US$ 6.569 millones de reservas que pretende el Gobierno, alcanzó a instrumentar varias medidas.

—Abrió dos cuentas en el Banco Internacional de Ajustes (BIS) de Basilea (Suiza): una para el Fondo del Bicentenario y otra, para que los bancos realicen las operaciones de cambio en divisas con el BCRA sin recurrir a la Fed, donde los fondos buitres podrían exigir a los Tribunales de Nueva York que trabaran un embargo.

—Además, como el área de Estudios y Dictámenes Jurídicos del BCRA sostuvo que había que esperar la ratificación del decreto por parte del Congreso para instrumentar la medida, el directorio presidido por Pesce, con mayoría kirchnerista, recurrió a otro sector, Asuntos Legales, que, si bien también se compone de abogados, se ocupa de representar al BCRA en litigios.

Así, Pesce ascendió a Marcos Moiseeff a subgerente general de Asuntos Legales y, a pesar de que el letrado estaba de vacaciones, logró que expidiera por correo electrónico a favor de concretar la orden del Ejecutivo.

—No contento con esto, Pesce incluso removió al gerente general del BCRA, Hernán Lacunza, un redradista de la primera hora, que se negó a instrumentar la orden presidencial.

Mañana, en el edificio de Reconquista 266, ahora fuertemente dividido entre kirchneristas y redradistas, Redrado deberá evaluar con sus asesores legales qué decisiones del viernes se mantendrán firmes y cuáles serán declaradas nulas. Pero, además, deberá volver a "alinear la tropa", luego del cimbronazo institucional que arrancó la semana pasada y que podría incluir nuevos episodios en la que comienza hoy.

De los directores que asistieron a la reunión que organizó Pesce el viernes, el redradismo se siente traicionado en mayor medida por Arnaldo Bocco, hasta hace una semana muy cercano a Redrado.

"Apretaron a funcionarios de carrera que estuvieron con los últimos 15 presidentes del Banco" –es decir, unos treinta años–, "con un expertise muy preciso" y, en consecuencia, difícilmente reemplazables, explicó una fuente de la entidad a este diario. "La escena hacía recordar a lo que pasó con el INDEC", agregó, y describió que cuando Redrado reasumió "el clima interno era mortal".

Otro desafío para Redrado será evitar filtraciones indeseadas de información. Pesce y los demás directores K ahora tienen línea directa con el ministro de Economía, Amado Boudou, e incluso con Cristina Kirchner y su marido.

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